Mariquita en el huerto

Esta mañana hemos recibido una grata visita en el huertico, ¡nuestra primera mariquita!

Para los que no lo sepáis, la mariquita es uno de los principales aliados del hortelano, como las abejas o el cerdo adiestrado para encontrar trufas. Así como las primeras ayudan a la polinización de las flores para que estas den frutos, y los segundos son un chollo obvio, las mariquitas tienen un papel crucial en la vigilancia del huerto.

Y es que, detrás de esa pinta inofensiva y simpatiquilla, se esconde un depredador asesino sin piedad. La mariquita es el auténtico terror de todas las plagas bichunas del huerto (pulgones, mosca blanca…) porque se los jalan que da gusto. Para que os hagáis una idea, una larva de mariquita se puede zampar 100 pulgones al día. ¡Ahí es nada!

Lo cual me lleva a preguntarme el por qué de que se llamen mariquitas, ¿no habría sido mejor “leones hortícolas” o “destrozapulgones”?

Nuestra primera mariquita patrullando el perímetro de una maceta.

Nuestra primera mariquita patrullando el perímetro de una maceta.

Mariquita vista desde la óptica de un pulgón. Acojona, ¿que no?

Mariquita vista desde la óptica de un pulgón. Acojona, ¿que no?

 

Guisantes, hierbabuena y trampas cromáticas

Estos días de vacaciones le he pegado un buen repaso al huertico. Aparte de deshacerme de los moribundos, he replantado, adquirido nuevas especies y saneado un poco todo.

Las nuevas adquisiciones vienen para aportar un estupendo olor, ahuyentar a los bichos -o eso parece, que son buenas para ello- y sobre todo, para aromatizarnos los mojitos (cuñada, ya puedes venir cuando gustes). Se trata de una planta de hierbabuena y otra de menta.

La hierbabuena parece ser que es una planta invasora, que aguanta de todo, así que de la misma le he arrancado una parte y la he trasplantado, a ver si así tengo el doble… todo sea que no me quede nada por la burrada, pero a ver.

Qué estupendo olor suelta la hierbabuena.

Qué estupendo olor suelta la hierbabuena.

Hierbabuena trasplantada, a ver si agarra.

Hierbabuena trasplantada, a ver si agarra.

Hojas de menta, para el té o para el mal aliento...

Hojas de menta, para el té o para el mal aliento…

He puesto cada una de las tres en una zona diferente del huertico para repartir su olor y sus propiedades anti bichos.

En cuanto a las nuevas siembras, he puesto unos guisantes, un par de macetas de perejil y he replantado unas judías verdes, a ver si soy capaz de mejorar el primer intento.

Perejil, para imitar a los programas de Canal Cocina.

Perejil, para imitar a los programas de Canal Cocina.

Y en cuestiones de saneamiento he hecho varias cosas: la primera, limpiar las plantas de pulgones varios y rociarlas de un desinfectante ecológico, a ver si desaparecen ya los mierdibichos, especialmente los que tienen las acelgas en la parte posterior de las hojas, que me tienen hasta las narices.

Bichos cabrones de la acelga, haciéndose pasar por granos de sal.

Bichos cabrones de la acelga, haciéndose pasar por granos de sal.

La otra medida ha sido la de poner trampas cromáticas. Me he sentido cual cazador de osos pero en versión mini. Lo había visto en el canal de La huertina de Toni, y como aplico casi todo lo que él comenta, pues allá que me he animando con esto también.

Al parecer, a casi todos los bichos que atacan las huerticas les tira el color amarillo (ya veis, son como toros, pero más pequeños y atraídos por otro color, pero lo mismo), así que he puesto un par de objetos amarillos, uno de ellos lleno de agua con un poco de jabón y el otro bien pringoso de aceite, y ¡oye, funciona! Al poco rato ya había cadáveres por doquier. Con tanta presa, no sé si despellejarlos y vender sus pieles para hacer alfombras y rebecas, o quemarlos en algún tipo de ritual, ya veré. Pero de momento, parece que funciona.

Trampa cromática: la mazorca asesina.

Trampa cromática: la mazorca asesina.

Trampa cromática: el plato mortífero.

Trampa cromática: el plato mortífero.

Para cerrar, he hecho unas fotos de cómo queda el huertico después de estas actividades varias. Cómo van las escarolas, ¿eh?

Cebollas, puerros, menta, hierbabuena, ajos, acelgas, guisantes, habas y judías verdes.

Cebollas, puerros, menta, hierbabuena, ajos, acelgas, guisantes, habas y judías verdes.

Semilleros de cebolla y puerro, escarolas y perejil.

Semilleros de cebolla y puerro, escarolas y perejil.

Hierbabuena, acelgas, escarolas, rábanos y espárragos.

Hierbabuena, acelgas, escarolas, rábanos y espárragos.

De habas y pulgones

Hacía tiempo que no comentaba cómo va el huertico, pero es que las últimas semanas han sido poco apasionantes: nada más que regar y mirar cómo evolucionan algunas de las plantas. Pero hoy le he metido una pequeña sesión al huertico y por fin me he decidido a trasplantar los espárragos, con los que estoy siguiendo la máxima de “haz lo que te salga del instinto”, porque no he encontrado mucha información en internet, así que voy a lo que salga. Y hoy me ha salido trasplantarlos. A ver cómo se lo toman…

semillero_esparragos

Aquí han vivido los espárragos durante los últimos meses.

Y aquí en su nuevo hogar, a ver si el espacio les va bien.

Y aquí en su nuevo hogar, a ver si el espacio les va bien.

Las habas me tienen confundido, porque andan cada una a su bola, sin criterio homogéneo: la que está fuera (bueno, en realidad son seis, pero comparten maceta) tiene un pintón espectacular, y probablemente es la que menos cuido (a ver si va a ser por eso…); y de las dos que están dentro, una crece bien aunque algo retorcida y la otra ¡¡¡ahhhhhhhh, tiene pulgón!!! Joer, entre el gusano come rábanos y estos pulgones, no sé si cabrearme o sentirme afortunado por tener todo el ecosistema del huerto completo. ¡Si me salen unos topos en un macetero ya la ostia!

En fin, que me va a tocar otra vez hacer de exterminador de razas y acabar con el pulgón, antes de que ellos acaben con mi planta de habas, ¡por encima de mi cadáver!

Las habas de exterior, muy buena pinta.

Las habas de exterior, muy buena pinta.

Haba en interior, con buena evolución.

Haba en interior, con buena evolución.

¡Pulgón, cabrón, suelta mi habón!

¡Pulgón, cabrón, suelta mi habón!

Por finalizar este post (aunque tengo algunas otras novedades, las dejo para otro), comentar que Alex se ha currado unos semilleros de cebolla, puerro y rábanos para llevar al cole. Ha salido de ella, así que genial que le den estas venadas. A ver si con suerte les crece todo y pueden comer sus propias verduras escolares ;)

La plantación que se ha llevado Alex.

La plantación que se ha llevado Alex.

¡Crisis en el huertico!

Como buena Ley de Murphy, las desgracias nunca llegan solas, y el huertico no iba a ser una excepción. Al hecho de que las plantas de judías verdes se están amarilleando cosa mala (¿falta de agua? por si acaso les he dado un baño que ni el Aquopolis) se ha unido un maldito gusano comiéndose las hojas de los rabanito, ¡¡maldito b*stardo!!

Ya hace unos días veía que algún rabanito había sufrido el efecto de una sierra mecánica, pero hoy he pillado in fraganti a este jodío gusano tratando de seguir con su zampa destructiva. Joer, que si me hubiera dicho que tenía hambre le ponía yo unas galletas o un poco de queso, pero que me deje en paz los rábanos, ¡leñe!

Y como podéis ver, trataba de camuflarse, mimetizándose con la propia planta, ¡será capullo! Creo que eso es lo que más me ha fastidiado, que haya intentado colármela y pasar desapercibido… que podríamos haber solucionado esto cara a cara, de hombre a gusano… pero nada, ha preferido ir por detrás, así que he tenido que darle su merecido.

Aquí podéis ver cómo trataba de camuflarse…

Gusano de los rábanos tratando de camuflarse.

Gusano de los rábanos tratando de camuflarse.

 

Y en esta otra podéis ver cómo es de cerca, a tope de zoom… ¡no os fiéis de su pinta inocente!

Maldito roedor...

Maldito roedor…

 

Y por último, el resultado… ¡ay mis rábanos!

Rabanitos arrasados.

Rabanitos arrasados.