Siembra de remolacha, alcachofas y brócoli

Llevaba un par de meses sin sembrar nada, quitando la rúcula que voy reponiendo cada dos o tres semanas, así que podéis imaginaros el mono que tenía. Con una excusa barata (tan barata que ni la recuerdo) he aprovechado para hacerme con algunas semillas nuevas para experimentar y quitarme el ansia.

Por un lado, he aprovechado tres macetas grandes donde tenía otras plantas y que ya estaban vacías para plantar 14 remolachas. Según el sobrecillo de semillas, se plantan en cualquier época y aguantan bien el calor y el frío, así que pinta bien.

 

Semillas de remolacha.

Semillas de remolacha.

Por otro lado, en semillero, unos brócolís, que aunque a mí me repugnan, a Cris le encantan. Así que si salen, bien por ella, y si no, pues sin dramas.

Semillas de caca-brócoli

Semillas de caca-brócoli

Por último, una de mis verduras favoritas, aunque creo que complicada de cultivar, como es la alcachofa. Vamos a ver cómo se da y si es factible. Sería la caña.

Semillas de alcachofa.

Semillas de alcachofa.

Siembra judías, tomateras y pimientos

Sigo con la invasión de la terraza trasera. De las ocho filas que he planificado, ya llevo tres completadas, a base de esfuerzo, dejarme las manos y la ayuda de Alex. Ayer monté una fila de macetas con su riego para poner más tomateras y los pimientos que sembré hace tiempo, y que aunque no estaban muy crecidos en el semillero, ya no me veía aguantando más.

Segunda fila: de atrás hacia delante, 2 tomateras, 2 tomateras, 2 pimientos y 2 pimientos.

Segunda fila: de atrás hacia delante, 2 tomateras, 2 tomateras, 2 pimientos y 2 pimientos.

En la siguiente fila hemos plantado (esta vez ha sido Alex) unas cuantas judías: unas pocas que me ha regalado mi amigo Fernando y otras que me quedaban.

Tercera fila: toda de judías.

Tercera fila: toda de judías.

Como aún nos sobraba algo de tiempo, hemos aprovechado para sembrar una nueva tanda de rúcula (la anterior tiene tres semanas y va bien), unas semillas de lavanda (que no salieron las anteriores) y otras de… shit, no sé qué son… así que Alex las ha llamado, simplemente, “aromáticas”. Pues eso, unas aromáticas que hemos plantado también.

Detrás la rúcula, a la izquierda la lavanda y a la derecha la aromática irreconocible.

Detrás la rúcula, a la izquierda la lavanda y a la derecha la aromática irreconocible.

Aunque hacía algo de calor, lo he sobrellevado bien, ¡gracias al gorro hortelano que me han regalado mis compis de trabajo! ¡Muchas gracias!

¿Sombrero de hortelano o de ganadero?

¿Sombrero de hortelano o de ganadero?

PD: las fotos han quedado algo rarillas porque las ha hecho Martuchis con su móvil.

Siembra de espinacas, rúcula y patatas

Después de un par de fines de semana de lluvias, en los que no he podido meter mano en el huertico, al fin hoy he tenido tiempo y condiciones para darle un buen meneo.

Aparte de recoger y tirar las plantas de habas, judías y guisantes que ya habían hecho su función, y de descartar una planta de sandía y otra de calabacín que no han soportado tanta agua como ha caído estos días, he podido sembrar alguna que otra cosa.

En garrafas de plástico de 5 litros he sembrado por un lado rúcula y por otro espinacas. Mi idea con la rúcula es ir plantando cada dos semanas, ya que en teoría en unas seis puedes estar cosechando, de manera que vayamos teniendo de continuo.

Siembra de espinacas, a ver si nos ponemos como Popeye.

Siembra de espinacas, a ver si nos ponemos como Popeye.

Y aquí la rúcula.

Y aquí la rúcula.

Por otro lado he plantado un par de patatas que tenían ya más raíces que yo qué sé. He usado una de las bolsas de plástico que cubren los sacos de sustrato y que al ser transparentes dejan entrar la luz. Espero que no se acaben desintegrando con el sol y el agua, pero ya veremos…

Dos patatuelas instantes antes de ser enterradas.

Dos patatuelas instantes antes de ser enterradas.

También he trasplantado unos pimientos, pero como se me ha olvidado hacerles fotos ya les dedico otro post en unos días.

Por último, he hecho el aclareo de la última siembra de lechugas, escarolas y albahacas. Os enseño cómo va todo lo que está en el semillero:

Las primeras lechugas que ya están para trasplantar.

Las primeras lechugas que ya están para trasplantar.

Segunda tanda de lechugas, escarolas y albahaca. Es increíble cómo huele esta última incluso siendo así de enana.

Segunda tanda de lechugas, escarolas y albahaca. Es increíble cómo huele esta última incluso siendo así de enana.

Las tomateras, algunas casi para trasplantar, otras más lentillas.

Las tomateras, algunas casi para trasplantar, otras más lentillas.

Y los pimientos, aún les queda tiempo.

Y los pimientos, aún les queda tiempo.

Ah, y quería enseñaros también cómo va el aguacate, ese que tiene más raíces que una secuoya de Yellowstone. Después de separarse la parte superior, por fin han asomado recientemente un par de tronquillos (o como se llamen…). Pinta a que lo siguiente será que echen hojas.

EL aguacate echando su planta hacia arriba, por fin.

El aguacate echando su planta hacia arriba, por fin.

Habas, trasplantes y siembras varias

Hoy hemos llegado del pueblo tras la Semana Santa, y aparte de venir más cansado de lo que me fui, volvía con una cierta inquietud por saber si el riego que había dejado puesto habría sido suficiente. El panorama que me he encontrado no podía ser más positivo, porque aparte de que estaba todo en su sitio y nada se había secado, ¡las habas habían explotado!

Ha sido la leche, en una semana han pasado de tener frutos de apenas 1 o 2 centímetros ha calzar unas vainas tamaño Rocco King Size, ¡espectaculares!

Atención al tamaño de las habas, ¡ya quisiera alguno para sí!

Atención al tamaño de las habas, ¡ya quisiera alguno para sí!

Y además hay un buen puñado...

Y además hay un buen puñado…

Y unas pocas más.

Y unas pocas más.

Total, que viendo cómo andaban las habas, me he venido arriba y le he pegado una buena tunda al huertico: trasplantes, podas, siembras…

Empecemos por los trasplantes, casi todos de la siembra que hice a primeros de febrero en semilleros. Muchas plantas pedían más espacio para desarrollarse, y además se da que el sábado próximo vamos a empezar con el huertico de un amiguete al que he liado, así que me venía bien ir preparando el traslado de las plantas que le voy a llevar.

5 plantas de melón trasplantadas a recipientes intermedios.

5 plantas de melón trasplantadas a recipientes intermedios.

Las dos plantas de sandía, también a vasos intermedios. Estos me molan porque, al ser transparentes, puedo ver las raíces crecer.

Las dos plantas de sandía, también a vasos intermedios. Estos me molan porque, al ser transparentes, puedo ver las raíces crecer.

La albahaca. Por cierto, las que faltan las he ido devorando desde la tierra, ¡ñam!

La albahaca. Por cierto, las que faltan las he ido devorando desde la tierra, ¡ñam!

Así va mi precioso limonero.

Así va mi precioso limonero.

Y también he trasplantado algunos de los experimentos de Marta y Alex, en concreto una planta pequeña de guisantes que ya está echando frutos, y otras dos que no recuerdo qué eran…

El pequeño guisante (mirad el fruto en primer plano) y detrás una de las que no sé qué son.

El pequeño guisante (mirad el fruto en primer plano) y detrás una de las que no sé qué son.

Otra desconocida, ¿será el frijol?

Otra desconocida, ¿será el frijol?

El último trasplante ha sido para las dos plantas de pepino, que fueron las primeras en germinar y luego se han quedado un poco estancadas. A ver si con más espacio tiran para arriba.

Plantitas pepineras.

Plantitas pepineras.

Una de evolución, de las que me hacen bastante ilusión por ser frutales que nacen de semillas que yo mismo he cogido al comer la fruta, he germinado y sembrado. En este caso, el mandarino, pequeño aún, pero juguetón ya. ¿No parece el monstruo del Lago Ness medio fuera y medio dentro?

Mandarino simpático.

Mandarino simpático.

El romero también se me estaba resistiendo para hacerlo germinar, pero a la tercera o cuarta ha salido adelante. Pequeño pero matón.

Tímido romero asomando el hocico. Le llamaremos Constantino.

Tímido romero asomando el hocico. Le llamaremos Constantino.

Y otra sorpresa más, ¡esto es un no parar!, las semillas de granada que tenía por el método de la servilleta húmeda, también han germinado. En concreto dos, que rápidamente he procedido también a sembrar. ¡Será por frutales!

Semilla de granado germinada que he procedido a sembrar.

Semilla de granado germinada que he procedido a sembrar.

A continuación ha tocado la siembra. Como el semillero grande se me va quedando vacío con los trasplantes, he metido más leña, ¡que el ritmo no pare, no pare, noooooo! De izquierda a derecha, en la siguiente foto, repetimos albahaca, una fila de escarolas, y otra de lechugas (también repes, pero para ir teniendo de forma escalonada).

Cinco semilleros de albahaca, otros tantos de escarola y otros más de lechuga.

Cinco semilleros de albahaca, otros tantos de escarola y otros más de lechuga.

Nuevas variedades también andaban esperando a que fuera época propicia para la siembra, como eran las fresas (de las que he preparado seis semilleros) y la lavanda. Y ya venido arriba del todo, pruebo por enésima vez con los rabanitos, a ver si de una vez por todas doy con la tecla del éxito.

De izquierda a derecha: rábanos, lavanda y fresas.

De izquierda a derecha: rábanos, lavanda y fresas.

Este es el resumen de todo lo sembrado hoy.

Semillas listas esperando turno de sembrado.

Semillas listas esperando turno de sembrado.

Por último, y como siempre, un buen riego a todo lo trasplantado o sembrado, una buena barrida a la terraza y una colocación estratégica de todas las plantas, plantines y semilleros para aprovechar al máximo las condiciones, que además esta semana volverán las lluvias y temperaturas más bajas.

La terraza delantera, pidiendo a gritos más tubo de riego.

La terraza delantera, pidiendo a gritos más tubo de riego.

En el cerramiento se han quedado solo los plantines y los semilleros.

En el cerramiento se han quedado solo los plantines y los semilleros.

Sembrando un madarino

Llevo un tiempo intentando germinar distintas semillas de frutas que vamos consumiendo. Estoy probando con el método de la servilleta (servilleta de papel con las semillas dentro, humedecida y cerrada con papel plata puesta en una fuente de calor permanente) y ya tenemos las primeras semillas germinadas, en concreto de mandarina.

El resto de semillas siguen ahí: manzana, kiwi y granada, algunas de ellas ya desde hace un mes, pero como no hay prisa, que se queden al calorcito, y si les da por germinar, pues ya las plantaré.

Lo dicho, hoy he visto que una de las semillas de mandarina ya estaba lista para sembrar, sólo dos semanas después de ponerla. Como siempre, dicho y hecho. Un envase, un poco de sustrato y un buen riego. Y a esperar a la cosecha de mandarinas dentro de… bueno, cuando sea.

Semilla de mandarino ya germinada.

Semilla de mandarino ya germinada.

Mandarino antes de ser sepultado en tierra para su crecimiento.

Mandarino antes de ser sepultado en tierra para su crecimiento.

 

El pino se despereza

Un día después del post publicado porque el pino había asomado el hocico, se encontraba así:

Nótese la gota de agua atrapada en el interior del pino.

Nótese la gota de agua atrapada en el interior del pino.

Al día siguiente ya se cayó el capuchón y los dos pinos se han desmelenado por completo…

¡¡Melenas al vientooooo!!

¡¡Melenas al vientooooo!!

En breve toca trasplante a una maceta para que sigan desarrollándose.

Plantando un pino

Sí, como suena. Un pino. Plantado.

Hace unas semanas le regalaron a alguna de las peques en el cole un sobrecito que contenía un kit para plantar un pino (ejem): un semillero orgánico, un par de semillas y dos pastillas de turba. Total, que como estamos que plantamos hasta las patas de jamón a ver si salen cochinos, pues en un pis pas lo había montado.

No tenía muchas esperanzas, la verdad, porque casi todo lo “autopreparado” suele ser sinónimo de fiasco. Pero bueno, yo me puse a regarlo a diario como con el resto, que si cuela ,cuela. ¡Y coló!

No sé si habíais visto alguna vez un pino germinando (ejem de nuevo), pero es la caña. Fijaos en la foto… lo que se ve en primer plano es la cáscara de la semilla, que se ha desprendido, y que estaba tapando esa especie de capuchón blanco que se ve en la punta. Bien, seguid atentos. El capuchón ese, está sujetando lo que parece un ramillete de pinochas, con pinta de que en cuanto se rompa van a salir todas disparadas al estilo confeti. En segundo plano podéis ver la otra semilla también asomando.

Sinceramente, de todas las plantas que he ido sembrando, el pino es la que más fascinación me ha generado, y ya tengo ganas de que suelte su capuchón para ver qué pasa.

En fin, no sé el resto, pero creo que puedo asegurar que se me da bien plantar pinos… aunque quizás eso ya lo sabía de hace tiempo… (fin del post escatológico).

Mis dos pequeños pinos.

Mis dos pequeños pinos.