Siembra de remolacha, alcachofas y brócoli

Llevaba un par de meses sin sembrar nada, quitando la rúcula que voy reponiendo cada dos o tres semanas, así que podéis imaginaros el mono que tenía. Con una excusa barata (tan barata que ni la recuerdo) he aprovechado para hacerme con algunas semillas nuevas para experimentar y quitarme el ansia.

Por un lado, he aprovechado tres macetas grandes donde tenía otras plantas y que ya estaban vacías para plantar 14 remolachas. Según el sobrecillo de semillas, se plantan en cualquier época y aguantan bien el calor y el frío, así que pinta bien.

 

Semillas de remolacha.

Semillas de remolacha.

Por otro lado, en semillero, unos brócolís, que aunque a mí me repugnan, a Cris le encantan. Así que si salen, bien por ella, y si no, pues sin dramas.

Semillas de caca-brócoli

Semillas de caca-brócoli

Por último, una de mis verduras favoritas, aunque creo que complicada de cultivar, como es la alcachofa. Vamos a ver cómo se da y si es factible. Sería la caña.

Semillas de alcachofa.

Semillas de alcachofa.

Evolución pimientos, calabazas y sandías

No sé si habrá sido por estar fuera, porque haya hecho menos calor, o por el chute de nutrientes que le he metido a las plantas las dos visitas que hice por casa en agosto, pero el caso es que al volver de las vacaciones me he encontrado con la mayor evolución del huertico que recuerde.

Las plantas de calabaza (dos delante y tres detrás) están desparramadas como locas, con unas hojas que ya hubiera querido Adán para ropa interior y llenas de flores. Una de ellas, de hecho, se ha atrevido a asomar dos mini calabazas. Con eso ya puedo hacer un mini puré.

Mini calabaza (tamaño de una oliva) con ganas de crecer como el increíble Hulk.

Mini calabaza (tamaño de una oliva) con ganas de crecer como el increíble Hulk.

Las sandías también están desbocadas, ocupando otras macetas y saliéndose literalmente del tiesto. A una de ellas le he puesto una silla de apoyo para que se esparza sin tocar el suelo. Asoman unos cuantos frutos (cuatro o cinco) y ya tienen también un mini tamaño para mini fruta de mini postre.

Una sandía mini. Ya crecerá, ya...

Una sandía mini. Ya crecerá, ya…

Otra sandía mini. Y así hasta cuatro.

Otra sandía mini. Y así hasta cuatro.

No tan minis, sino todo lo contrario, están algunos pimientos; de nuevo los de padrón, pero esta vez también el pimiento italiano y los de piquillo. Por la pinta que tienen las plantas, creo que tendremos una cosechilla digna de todas las variedades que planté.

Pimiento de padrón, con cara de cabr*n...

Pimiento de padrón, con cara de cabr*n…

Pimiento italiano, del tamaño de mi... mano.

Pimiento italiano, del tamaño de mi… mano.

Por último, las judías siguen también creciendo a lo alto como si no tuvieran techo. Es curioso cómo se buscan la vida para seguir entutorándose cuando se les acaba su palo. En la foto se puede ver cómo una de las plantas va saltando de tutor en tutor y tiro porque me toca.

Judías verdes trepadoras.

Judías verdes trepadoras.

Visita relámpago al huertico

Aunque estamos de vacaciones, no he podido resistir la tentación de dar un salto al huertico para ver su evolución. Total, sólo eran dos horas de ida y dos de vuelta…

Con los nervios a flor de piel por si hubiera una gran cosecha que recolectar, llegué ansioso perdido. Pero mi gozo en un pozo. La cosecha se limitaba a ¡¡¡UN TOMATE!!!

Bueno, técnicamente había dos, pero uno se lo estaba terminando un p*to gusano de los c*%!!&!…

Tomate cosechado. Uno. Pero sabroso.

Tomate cosechado. Uno. Pero sabroso.

El jodío gusano terminando de zamparse el otro tomate.

El jodío gusano terminando de zamparse el otro tomate.

Como la recolección no me llevó demasiado tiempo, pude dedicar un rato a tareas de mantenimiento (poda, abonado, entutorado) y a observar que en líneas generales las plantas van todas bastante bien. Aquí una muestra…

Albahaca enorme.

Albahaca enorme.

Una de las tres plantas de calabaza.

Una de las tres plantas de calabaza.

La higuera.

La higuera.

Una de las plantas de pimiento. El resto van bien también.

Una de las plantas de pimiento. El resto van bien también.

La gran planta de piña.

La gran planta de piña.

La planta de sandía abriéndose hueco.

La planta de sandía abriéndose hueco.

Y otra de las tomateras.

Y otra de las tomateras.

En cuatro días paso de nuevo, a ver qué me encuentro (ainsh, nerviooooooossss…).

Diario de un huertico en el XL semanal

Hace unas semanas se producía (más o menos) la siguiente conversación con una amiga y excompi de trabajo a través de Facebook:

Silvia: Richar, tengo un amigo que está escribiendo un reportaje sobre huertos urbanos para el XL Semanal, ¿te apetece participar?

Richar: por mí encantado, pero lo mío es muuuuuuy amateur y casi me da palo.

Silvia: no pasa nada, buscan de diferentes perfiles, y el gañán de medio pelo aún no lo han cubierto. 

Richar: en ese caso, sea pues.

Dicho y hecho. Se plantan un día aquí el periodista y su compi fotógrafo, y entre calores madrileños asquerosamente insoportables, charlamos un rato y hacemos unas fotos.

El resultado, una discreta pero bien chula aparición en un semanal que pensé que no leería casi nadie, pero que para mi sorpresa ha llegado a mucha gente, o al menos así me lo ha parecido por la cantidad de conocidos que me lo han comentado, para risas de ellos y bochorno mío ,)

En cualquier caso,  una experiencia simpática por la que estaré siempre agradecido a Silviña. ¡Ahora a por las portadas nacionales!

Aquí os dejo link al reportaje por si queréis leerlo.

PD: aparte de las felicitaciones e interés vario que me ha trasladado la gente, me quedo con el mote que me ha puesto un amigote, y que desde ahora pienso lucir con orgullo en el mundo hortícola: El Tejedor de los surcos.

El huerto se queda en casa

O lo que es lo mismo, nosotros nos vamos de vacaciones.

Mañana salimos para (no) volver, así que tenía que hacer unas últimas operaciones en el huertico, a pesar de que no descarto un par de saltos para visitarlo en las próximas fechas.

Para empezar, he trasplantado algunas plantas que no podía dejar en su estado actual por no tener riego. Las he pasado a tres maceteros vacíos que tenía con riego en la terraza trasera, aunque no sé cómo lo llevarán, si era demasiado pronto… qué sé yo.

En concreto eran el limonero -que llevaba en su actual recipiente desde enero-, el granado -que no pinta muy sano- y una lavanda -que tampoco tiene la mejor cara posible-. Me jodería bastante perder el limonero, pero había que hacerlo. Alea jacta est.

LAvanda, granado y limonero listos para el trasplante.

LAvanda, granado y limonero listos para el trasplante.

En su destino actual.

En su destino actual.

A continuación he cosechado todo lo que estaba para comer, para llevárnoslo al pueblo y disfrutarlo allí. Las últimas cebollas -el año que viene más, seguro-, los puerros -finillos por haber mucha densidad de plantación, pero ricos- y ¡un pimiento de padrón!

La cosecha.

La cosecha.

Los puerrillos: finos pero sabrosos.

Los puerrillos: finos pero sabrosos.

Las últimas cebollas de la temporada.

Las últimas cebollas de la temporada.

¡Y el pimientico! El otro pequeñajo no iba ni palante ni patrás.

¡Y el pimientico! El otro pequeñajo no iba ni palante ni patrás.

Uno de los tomates ha mutado de color, pasando del verde pálido a un rojo anaranjado que produce una fe total en que va a estar rico, rico.

¡Maduraaaaaaaaa!

¡Maduraaaaaaaaa!

Por último, una ensalada casi 100% del huertico que nos zampamos hace dos días. Quitando el melocotón, el resto es producción casera: lechuga, rúcula, cebolleta y albahaca, ¡gloriosa!

Ensalada rica del huertico.

Ensalada rica del huertico.

En fin, a ver qué tal se da el huertico en verano y nos vemos a la vuelta. ¡Felices vacaciones!

Cosecha de albahaca

A la ya larga lista de verdurillas que hemos ido recolectando y saboreando (aunque sea de a una o dos unidades), hoy podemos unir la albahaca.

Ya tuve una planta que se desarrolló perfectamente, pero como no veía el momento de cortarle las hojas para cocinar algo, al final se me puso en flor y ahí está, con una pinta preciosa pero sin que podamos cosechar sus hojas.

Así que planté algunas más, y como se desarrollan muy rápido, hoy hemos podido recolectar un buen puñado de hojas que hemos procedido a degustar en parte y guardar en otra.

Las hemos tomado en ensalada, con tomate, mozarella fresca y cebolletas (también del huertico, estas sí están cundiendo).

Aquí el resultado, estaba cojonuda.

Ensalada para degustar la albahaca.

Ensalada para degustar la albahaca.

 

Cosecha de pimientos y puerros

Hace un calor infumable. Eso es así. Pero aunque muchas de las plantas están sufriendo de lo lindo con estas temperaturas, otras parece que estén hechas para ponerse a tono con semejante calorina.

Por ejemplo, las tomateras parece que lo llevan bastante bien, porque las cuatro plantas tienen algún ejemplar ya asomando.

Tomatera 1: rechoncho tomate

Tomatera 1: rechoncho tomate

Tomatera 2: un par de ejemplares pequeños

Tomatera 2: un par de ejemplares pequeños

Tomatera 3: el campeón.

Tomatera 3: el campeón.

Las judías verdes también parece que lo llevan bien con tanto calor, y alguna otra como la albahaca o la calabaza. Al resto le cuesta más.

Las calabazas siguen creciendo bastante rápido.

Las calabazas siguen creciendo bastante rápido.

Las judías verdes, firmes y creciendo con buen color.

Las judías verdes, firmes y creciendo con buen color.

Esto es lo que le pasa a una lechuga si no la cosechas a tiempo.

Esto es lo que le pasa a una lechuga si no la cosechas a tiempo.

La última planta de pimiento que trasplanté parece que va bien.

La última planta de pimiento que trasplanté parece que va bien.

El resto de plantas lo llevan como pueden...

El resto de plantas lo llevan como pueden…

Y ahora vienen las dos cosechas del día, que además suponen estreno en ambos casos.

Por un lado, tres puerrillos. Hay bastantes, pero como no tenía ni idea de si estarían buenos o no, pues he sacado solo tres a ver qué tal. Pequeños por falta de espacio (llené bastante las macetas) pero con un color estupendo. Los hemos preparado en un revuelto con trigueros y estaba de escándalo.

Nuestros tres primeros puerros. Un color precioso.

Nuestros tres primeros puerros. Un color precioso.

El revuelto de trigueros y puerros, de coña.

El revuelto de trigueros y puerros, de coña.

Y por otro lado he tenido que recoger los dos primeros pimientos de padrón porque ya llevaban varios días con un tamaño como para ser recogidos. He intentado esperar a alguno otro que viene detrás, pero frente a la opción de que se pasaran o algo, me he decidido a cortarlos.

Los he hecho fritos con un poco de sal. Y nos los hemos rifado Cris y yo a modo de ruleta rusa (unos pican y otros nooooonnnnn….). Sólo os diré una cosa: uno de los dos picaba como el mismo demonio. Y el mío estaba exquisito ;)

Los dos pimienticos de padrón.

Los dos pimienticos de padrón.

Y aquí listos para la cata.

Y aquí listos para la cata.