Nueva cosecha de acelgas

¡Y va la segunda!

Ricas, ricas, a pesar de que se me ha ido un poco la mano con la sal, glups. Habrá que tomarse otra cerveza…

Ramillete de acelgas recién cortadas esta tarde.

Ramillete de acelgas recién cortadas esta tarde.

Media hora más tarde se convertían en un par de platos como estos.

Media hora más tarde se convertían en un par de platos como estos.

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Judías verdes, guisantes y riego automático

Llega la Semana Santa y nos vamos una semana al pueblo. ¿Qué hacer con el huertico este tiempo? Llevaba unos días dándole vueltas a cómo proceder, y finalmente ya me he decidido. Las plantas grandes (puerros, habas, guisantes, judías, cebollas, ajos y acelgas) se quedan en la terraza delantera, a pleno sol. Las plantas pequeñas y los semilleros, se vienen de vacaciones al pueblo.

Para las que se quedan he aprovechado el riego que teníamos puesto para otras plantas y las he acoplado. He hecho una prueba y parece que tendrán agua suficiente de esta manera, pero ya veremos a la vuelta cómo les sienta una semana con este sistema.

Las que se vienen son las pequeñas, de manera que las pueda seguir regando a mano y tenerlas controladas de cerca en esta fase en la que aún son algo delicadas. Mi duda es si se marearán en el coche, a ver si me lo van a llenar todo de vómito de clorofila…

Así es como ha quedado la terraza con el riego:

Las plantas que se quedan en la terraza, con su riego listo.

Las plantas que se quedan en la terraza, con su riego listo.

Las acelgas ya están casi para una segunda cosecha, así que en cuanto volvamos, y si no se han convertido en hojas secas (en cuyo caso tendríamos que fumárnoslas o algo), nos haremos un nuevo plato de acelguitas ricas, ricas.

Acelgas casi ready. Y mi dedazo en mitad de lo foto, qué grosero.

Acelgas casi ready. Y mi dedazo en mitad de la foto, qué grosero.

Las judías verdes han sacado otros cinco frutos, que crecen a un ritmo endiablado (calculo que desde que asoman hasta recogerlos no pasarán ni dos semanas), y que también serán convenientemente devorados a la vuelta.

Nuevos ejemplares de judías verdes.

Nuevos ejemplares de judías verdes.

El sorpresón del día me lo han dado los guisantes. Son unas plantas a las que no les había hecho demasiado caso, y de hecho un par de ellas se me secaron. El caso es que hoy, al sacarlas del cerramiento para instalarlas en la terraza, me he dado cuenta de que todas tenían frutos, ¡y nada pequeños por cierto! Habrá unas cinco o seis vainas engordando, ¡alegrón!

Vainas de guisante, ¡espectaculares!

Vainas de guisante, ¡espectaculares!

Otra supervaina de la otra planta de guisante.

Otra supervaina de la otra planta de guisante.

Dicho esto, y viendo que las habas también van por muy buen camino, parece que todo lo que es de vaina se da bastante bien. A considerar hacer otra siembra un poco más masiva…

En cuanto a las plantas a llevar con nosotros, hay unas cuantas, esperemos que en el coche quepamos todos, o tendré que dejar a alguna de las niñas en casa. Nah, es coña, se quedaría Cris ;)

Se vienen todas las pequeñas macetas y los semilleros. Y a la vuelta va a tocar el trasplante de casi todo, así que tendré que hacerme con macetas y tierra como para llenar un cráter de volcán. Pero eso será la vuelta de las vacas, ¡ole!

Plantas a llevar: cebollas, calabacines, hierbabuena, menta, piña y la planta misteriosa.

Plantas a llevar: cebollas, calabacines, perejil, hierbabuena, menta, piña y la planta misteriosa.

Semilleros a llevar: pimientos, tomates, sandías, melones, lechugas, pepinos y albahaca. Y algunas otras plantas: calabazas, judías, guisantes, soja. También el limonero y el mandarino, así como el aguacate.

Semilleros a llevar: pimientos, tomates, sandías, melones, lechugas, pepinos y albahaca. Y algunas otras plantas: calabazas, judías, guisantes, soja. También el pino, el limonero y el mandarino, así como el aguacate.

 

Mantenimiento en el huertico

Este domingo, con la ayuda de Alex, me he dedicado a pasar la ITV del huertico: chapa, pintura y cambio de filtros. Algunas plantas necesitaban una puesta a punto, otras directamente irse a tomar viento fresco, así que hemos aprovechado que hacía buen día y nos hemos liado a ello.

Lo primero que he hecho, guantes mediante, ha sido limpiar las acelgas de pulgón. Se ve que al recolectar el otro día unas buenas hojas, la planta está más débil, o más sexy, o más propensa… qué sé yo… el caso es que tenían bastante pulgón todas ellas. Ya tenía comprado un tratamiento de hace un tiempo, así que ha sido preparar la mezcla y, con bastante paciencia, aplicarla en todas las hojas.

Tratamiento listo.

Tratamiento listo.

Pulgones a mí...

Pulgones a mí…

Lo siguiente ha sido abordar el tema de los rabanitos. Se supone que es el cultivo más fácil y rápido, pero yo llevo cuatro de cuatro fiascos. O compré las únicas semillas que no se transforman en rábanos o no tengo ni pajolera de cultivarlos, pero el caso es que otra vez agua. En este caso han llegado a crecer bastante las plantas, pero se estancaron hace un tiempo y nada, no evolucionan. Cortamos de raíz y a otra cosa.

Rábanos alicaidos.

Rábanos alicaidos.

Rábanos eliminados.

Rábanos eliminados.

Más fiascos. Las semillas frutales que intenté germinar, en concreto de manzana, pera y mandarina, niet. Caca para mí. Así que otras que han ido a la basura. La siguiente vez voy a intentarlo con el método de la servilleta, que en tierra no me han funcionado.

Semillas de manzana, pera y mandarina, para el niño y la niña...

Semillas de manzana, pera y mandarina, para el niño y la niña… siempre que quieran meter la mano en la basura.

La hierbabuena también necesitaba un repasito, para ser sinceros. Era tocarla y caérsele cinco o seis hojas. Tijeras en mano le pegamos una buena poda (esta vez a cargo de Alex). Mucha hoja mustia y algunas blanquecinas con algún tipo de enfermedad, pero anda que una buena tijera no pueda solucionar. Y que no cunda el pánico, que están llenas de brotes y hojas jóvenes, así que no parece peligrar su futuro y aún no debe pasar a llamarse hierbamala.

Hierbabuena con necesidad de cortar puntas, teñir y marcar.

Hierbabuena con necesidad de cortar puntas, teñir y marcar.

Algunas hojas con muy mal aspecto.

Algunas hojas con muy mal aspecto.

Y ya que estábamos en plan destructor, decidimos reducir la superpoblación de perejil, que por otro lado tampoco es que le demos mucha salida en casa. De dos macetas repletas hemos dejado dos plantitas en pequeñas macetas y otras dos juntas en una mayor. Y que den las gracias, que a punto estuve de mandarlas todas a freir. Buenas raíces calzaban, eso sí.

Macetas plagadas de perejil.

Macetas plagadas de perejil.

Alex después del repicado del perejil.

Alex después del repicado del perejil.

A la piña también la hemos sacado para que le diera un poco el aire, y mientras miraba hacia otro lado, le hemos rapado las puntas más pochillas para que siga en forma. Ni se ha quejado.

Piña previo paso por una pequeña poda de saneamiento.

Piña previo paso por una pequeña poda de saneamiento.

Luego le hemos pegado un buen riego a todas las plantas, esta vez con su dosis de caca de pingüino, para que se alimenten como es debido. Es regarlas con esto y se ponen como motos.

Alex regando a conciencia.

Alex regando a conciencia.

Por último, las peques se han dedicado a empezar un par de experimentos de un proyecto de huertico que le han regalado a Alex por su cumple y que viene equipado a tope, con sus semillas, vasitos de germinación, pastillas de turba, etc… una chulada.

Alex preparando semillas para germinación.

Alex preparando semillas para germinación.

Marta eligiendo semillas con las que experimentar.

Marta eligiendo semillas con las que experimentar.

Las peques trasteando con las semillas.

Las peques trasteando con las semillas.

 

Cosecha de acelgas

Hoy ha sido un día muy especial para el huertico, o al menos para mí. Después de cuatro meses y medio de ensayo y error, riegos y muchos desvelos, por fin hemos podido comernos un pedacito de la producción. En concreto, una tanda de acelgas.

Ya llevaban un tiempo a punto para hacer la primera cosecha, pero hasta hoy no me había decidido a cortarlas, quizás por el temor a que fuera un fiasco y no estuvieran ricas, ¡pero no, estaban de coña!

Acelgas pre-cosecha.

Acelgas pre-cosecha.

Acelgas post-cosecha.

Acelgas post-cosecha.

Con unas tijeras y bajo la supervisión de Cris por si me venía abajo, he ido cortando las hojas más largas, dejando las jóvenes para que sigan creciendo y tener siguientes cosechas.

Ha salido un buen ramo, a pesar de que al cocinarlas se reducen a la mínima expresión…

Decir ¡Te quiero! con un ramo de acelgas.

Decir ¡Te quiero! con un ramo de acelgas.

Cosecha lista para ser cocinada.

Cosecha lista para ser cocinada.

¿El resultado? Dos raciones hermosas de acelgas rehogadas con pasas, ricas, sabrosas y 100% naturales, cosechadas con mucho mimo y atenciones, y que me han provocado unas lagrimillas. Snif.

Ricas acelgas rehogadas con pasas.

Ricas acelgas rehogadas con pasas.

 

La flor de las habas

Probablemente las habas sean el cultivo más agradecido de los que he tenido estos meses. Las planté en un buen macetón, las dejé en el exterior y las riego de pascuas a ramos. Y ahí están, más sanas que ninguna otra y a punto de sacar unas cuantas flores.

Esto me lleva a pensar que igual mis hortalizas prefieren que no las cuide…

Para que veáis cómo van las habas, aquí os dejo algunas fotos.

Plantas de habas en el exterior.

Plantas de habas en el exterior.

Varias flores a punto de estallar.

Varias flores a punto de estallar.

Flor asomando, tiene pinta de ser bien chula.

Flor asomando, tiene pinta de ser bien chula.

Para cerrar, aprovecho para enseñaros la evolución de algunas de las otras hortalizas, que van bastante bien.

Rabanitos. Cuarto intento. Esta vez parece que van bien.

Rabanitos. Cuarto intento. Esta vez parece que van bien.

Guisantes creciendo. Seis plantas en forma.

Guisantes creciendo. Seis plantas en forma.

Las acelgas ya están para empezar a cosechar.

Las acelgas ya están para empezar a cosechar.

 

¿Qué nos comeremos primero?

Después de algunos fiascos en casi todo lo que he plantado, hoy toca sacar pecho y mostrar los avances, que hay algunas plantas que van viento en popa a toda vela. Si nada se tuerce, en breve estaremos hincándole el diente a alguna de las verduras más pintonas. La duda es, ¿cuál será la primera en caer?

Tiene pinta de que nos vamos a estrenar con una escarola. Ésta es la más desarrollada, pero hay otras tres o cuatro que no le van a la zaga… ¡ensalada!

¡Quita las zarpas de mi escarola!

¡Quita las zarpas de mi escarola!

La otra opción más cercana parece que son las acelgas. Y si no, atención a la evolución del 27 de noviembre…

Acelgas requetebien.

Acelgas requetebien.

Al 12 de diciembre, ¡ole mis acelgas!

Acelgas XL.

Acelgas XL.

Y así, como que estén a la vista para zampar en breve… pues nada más, la verdad. Pero bueno, hay otras cuentas que van bien, como las zanahorias, las habas, o la última tanda de ajos.

¡Ah! Y que no se me olvide el sorpresón de la semana pasada. Una de las plantas de judías verdes, que están las pobres moribundas, en un último estertor eruptivo, ¡ha soltado un par de judías! Son pequeñas, pero coñe, son judías y habrá que hacer algo con ellas, ¿alguien tiene alguna receta de un pincho -uno, no dos- bueno bueno con judía verde? Se agradecería…

No son los pendientes de Cris, ¡son judías verdes!

No son los pendientes de Cris, ¡son judías verdes!

También he vuelto a sembrar rabanitos, a ver si con el consejo de no inundarlos en exceso soy capaz de que se desarrollen. Vamos por el cuarto intento, pero no desespero…

Cuarta generación de rabanitos.

Cuarta generación de rabanitos.

Por último, un repaso rápido a las cebollas y los puerros, que van como un tiro. Solo se diferencian por el modelo de peinado que me llevan: los puerros van rollo engominados, bien de punta y ordenaditos, mientras que las cebollas se han desmelenado en plan metalero y están desgreñadas.

Y para seguir el ciclo, he plantado otros dos semilleros con más cebollas y puerros, así con suerte vamos teniendo siempre unas cuantas por tandas.

Elegantes puerros de peinado impecable.

Elegantes puerros de peinado impecable.

Cebollas melenudas.

Cebollas melenudas.

Más cebollas y puerros.

Más cebollas y puerros.

 A este paso, el siguiente post lo hago con mi cara zampando a dos carrillos. ¡Hasta la próxima!

 

Crece que te crece

Como comentaba en el último post, la realidad del huertico es que en estos momentos no necesita excesivos cuidados. Las plantas van a su rollo, creciendo tranquilamente y sin necesidad de mucho riego. Pero la verdad es que la mayoría de las plantas están creciendo bien, salvo los rábanos que andan más mustios que Bustamante después de cortar con su novia.

Las que están en semillero, cebollas y puerros, van despacio pero seguras. Sobre todo las cebollas, que han pegado un buen estirón en la última semana y se van venciendo hacia los lados. Dos se pocharon, así que de momento siguen compitiendo 38 plantas. Si salen todas adelante vamos a tener para unos buenos sofritos, más si contamos a los puerros, que son 37 supervivientes.

Semillero de puerros y cebollas, ¡esto marcha!

Semillero de puerros y cebollas, ¡esto marcha!

Las escarolas parece que también se van recuperando desde que las puse a la sombra en parte de atrás. Aquí un la que mejor va, el resto a la zaga, salvo una que entró a boxes para nunca más salir.

Escarola prometedora.

Escarola prometedora.

Los experimentos vistos en La huertina de Toni van bien también. Los pipos de aguacate empiezan a agrietarse, mientras que la piña muestra nuevos brotes verdes. Eso sí, el agua de la piña huele a ¡diossantoestoquéascoes!

Los experimentos, compartiendo espacio con otras planticas

Los experimentos, compartiendo espacio con otras planticas

Las judías verdes me despistan. Bueno, casi todas, que una ha caído en acto de servicio y tengo reemplazarla. El resto combinan zonas de la planta bastante mustias (sobre todo hojas) con otras más verdes y sanotas. Incluso han asomado algunas florecillas la mar de simpáticas.

Flor de judía, emana simpatía... lara la la...

Flor de judía, emana simpatía… lara la la…

Los ajos, mmm… creo que la primera remesa está acabada, y me temo que ha sido por exceso de riego. Pocheishon, pocheishon… así que planté otro par y estoy controlando más el tema del agua. Estos parece que van mejor.

Ajos repochos.

Ajos repochos.

Las zanahorias han sido la gran alegría últimamente. No sólo las que he sembrado directamente en maceta (para no tener que trasplantarlas, que parece que no les iba muy bien) sino las que sufrieron el proceso de trasplante. Están verdes y bien frondosas. De hecho, en breve les toca el aclareo para hacer hueco. Pintan bon.

Zanahorias trasplantadas que empiezan a crecer.

Zanahorias trasplantadas que empiezan a crecer.

Zanahorias en maceta, ¡¡a tope!!

Zanahorias en maceta, ¡¡a tope!!

Mi mayor frustración están siendo los rábanos. Se supone que a los 40 días estaban listos, pero los míos ni por asomo. Los trasplantados palmaron, los que sembré en plan bosque están para el arrastre, y sólo la tanda que sembré en hileras parece que puede tener algo de futuro. Pero ya no tengo mucha esperanza en ellos, la verdad…

Talado el bosque, se han ido al carajo los que quedaron.

Talado el bosque, se han ido al carajo los que quedaron.

Rábanos en hilera, ¿sobrevivirán?

Rábanos en hilera, ¿sobrevivirán?

Dejo para el final mi favorita, ¡la acelga! Después de morir unas cuantas y de no dar un duro por ellas, parece que cambio de clima hacia el fresquete les han venido de perlas. Están creciendo a un ritmo tal, que si acercas la oreja las oyes desarrollarse, ¡son una pasada!

Acelgas requetebien.

Acelgas requetebien.

Y hasta aquí la actualización. Lo siguiente creo que va a ser reponer la judía que palmó y sembrar más cebollas y puerros, para ir escalonando su producción. ¡Seguiré informando!