Cosecha cebolletas

Hoy teníamos merienda-cena en casa de mi hermana para celebrar su regreso de Perú. Mi madre habló de hacer alguna ensalada, así que era fundamental que el huertico estuviera presente, y como las lechugas aún no están, maíz no tengo plantado, los tomates no han salido y el atún no sé en qué época se planta, pues hemos tirado de unas cebolletas.

Son pequeñas pero ricas, ricas. Nada picantes, un punto dulce. Han sido todo un éxito. Y lo bueno, aún nos quedan un buen puñado de ellas para ir devorándolas poco a poco.

Cinco cebolletas como cinco soles.

Cinco cebolletas como cinco soles.

Lo mejor para un aliento fresco y saludable.

Lo mejor para un aliento fresco y saludable.

Catando las cebolletas

Como soy un ansias, me cuesta aguantarme mientras las cebollas van creciendo sin arrancarlas todas y meterles bocados. Pero ayer no pude resistirme y saqué una, solo por ver qué tal, si tenían un tamaño decente, si estaban tiernas, si picaban…

Aún están peques, pero el color y la textura van muy bien. Yo iba a correr después, así que no quise probarla por cuestiones de repetición, pero Cris, y sobre todo Marta, confirmaron que estaban muy ricas y nada picantes.

La cebolleta elegida para la degustación. Hay otras 20 o 30.

La cebolleta elegida para la degustación. Hay otras 20 o 30.

Tamaño de la cebolleta, aún algo peque.

Tamaño de la cebolleta, aún algo peque.

Las dos mitades, listas para ser devoradas.

Las dos mitades, listas para ser devoradas.

Semilleros de primavera y últimos trasplantes de cebollas y puerros

Este fin de semana tocaba ponerse ya con los semilleros de primavera, pero antes había que acometer el trasplante de las últimas cebollas y puerros que no tenía claro cómo acomodar. La decisión final: un pedazo de macetero para once puerros y las cebollas a modo de cebolleta, más juntas que si fueran en metro.

Últimos puerros a la espera de ser trasplantados.

Últimos puerros a la espera de ser trasplantados.

Las cebollas, desmelenadas, a la espera de su trasplante.

Las cebollas, desmelenadas, a la espera de su trasplante.

Con la ayuda de Alex, fuimos aseando cada plantita y trasplantándola al lugar que le corresponde, y aunque hacía un frío como para hacérselo mirar, lo pasamos bien… es una tarea bastante gozosa.

Quince cebollas en una cesta, después de cortarles las puntas y parte de la raíz.

Quince cebollas en una cesta, después de cortarles las puntas y parte de la raíz.

El resto de las cebollas, en macetas de a dos y tres.

El resto de las cebollas, en macetas de a dos y tres.

El siguiente escollo a solventar era el del espacio. Teníamos muchas cebollas y puerros trasplantados, pero ¿dónde berzas los metíamos? La solución tampoco me llevó demasiado tiempo. A tomar por saco las escarolas y las plantitas de puerro y cebolla que seguían en tetra bricks. Las escarolas, por más que mi cerebro quería engañarse a sí mismo, no estaban para alimentar a nadie, que después de cinco meses para salir parecían más de corcho que otra cosa. Y las semillas de cebolla y puerro, en fin, que se me fue la mano con las cantidades. Así que todo a mejor vida y a dejar hueco.

Escarolas de plástico. Aunque parezcan saludables no estaban para comer... fiasco.

Escarolas de plástico. Aunque parezcan saludables no estaban para comer… fiasco.

Una vez acabada esta fase, pasamos a la realmente importante de estos días, el semillero de hortalizas de primavera. Primero, como siempre, preparar un semillero con buen sustrato…

Semillero de primavera preparado.

Semillero de primavera preparado.

Lo segundo, pensar bien cuántas semillas plantar de cada hortaliza para no liarla parda cuando toque el trasplante a las macetas definitivas…

Semillero repleto y listo.

Semillero repleto y listo.

De arriba a abajo y de izquierda a derecha tenemos: 3 de pimientos de padrón, 4 de pimiento italiano, 3 de guindillas, 4 de cherry, 3 de tomates Roma, 3 de Raf, 5 de calabacín, 3 de sandía, 2 de calabaza, 5 de melón y 5 de cogollos. ¡Ahí es nada!

Por último, le buscamos un hueco en la mesa del cerramiento de la entrada, para que por el día les de bien el solete. Por las noches pasan a dormir dentro, junto a un radiador del salón.

El semillero en su ubicación durante el día.

El semillero en su ubicación durante el día.

Para terminar, os muestro la evolución de otras plantas.

Extrañándome porque el limonero no asomaba ni para atrás, rasqué un poquillo la tierra y ¡sorpresa! Ahí estaba el jodío, plegado y agazapado. Un par de días después ya asoma erguido.

Mi limón, mi limoneroooo...

Mi limón, mi limoneroooo…

Y para cerrar, observad qué rápido han germinado la albahaca y el pepino, en sólo 5 días ya estaban así. Hay que ver, cómo me crece el pepino, oiga ;)

El romero duerme mientras la albahaca y los pepinos ya despuntan.

El romero duerme mientras la albahaca y los pepinos ya despuntan.

 

 

 

 

Trasplante cebollas y evolución perejil y guisantes

Poco a poco toca ir trasplantando las cebollas, básicamente por dos motivos: el primero, que ya les va tocando por tamaño pasar a un recipiente mayor que un semillero. El segundo, que voy a necesitar los semilleros dentro de poco para la siembra de primavera.

El problema, que al no tener ni idea de calcular, pues ahora me he juntado con unas cuarenta cebollas y otros tantos puerros. ¿Dónde berzas voy a meterlos? Qué sé yo… pero mientras trato de que el problema se solucione solo, voy poco a poco trasplantando algunas, y así de paso voy viendo si agarran bien o es mejor esperar a que crezcan algo más.

De momento, las que trasplanté hace 9 días parece que no decaen. Vamos viendo.

Otra cosa a observar es si serán capaces de desarrollarse en pequeñas macetas individuales, en lugar de recipientes más grandes. Esto sería una buena noticia para optimizar espacio y sustrato.

Yogures de cebolla pasando a sus macetillas.

Yogures de cebolla pasando a sus macetillas.

Cebollas en apartamentos individuales.

Cebollas en apartamentos individuales.

 Un buen riego y a esperar acontecimientos. De momento ya van cinco así en macetillas y otras cinco en una cesta grande.

Por otro lado, de lo que sembré el día 2 de enero (hace 10 días) ya han asomado el hocico los primeros guisantes y el perejil. Este último me ha sorprendido porque entendí que el tiempo de germinación era mayor, pero igual las condiciones en las que están ayuden.

Tengo todas las plantas en un cerramiento a la entrada de casa, con orientación sur, y aunque estos días ha hecho frío, como estaba soleado hemos llegado a tener 35 grados en esa zona (versus los 15 grados de fuera). Por las noches no baja de 10 grados aunque haya heladas de -3 o -4 fuera. Parece que para esta época estas condiciones ayudan bastante al desarrollo, y sobre todo a que no la palmen congeladas.

¡Hla, holita, soy un guisantito!

¡Hla, holita, soy un guisantito!

El perejil, como mi barba de 3 días.

El perejil, como mi barba de 3 días.

 

 

 

Trasplantando cebollas

Hace unos pocos días pregunté en Planetahuerto.es si era buen momento para trasplantar las cebollas, ya que no he encontrado mucha información al respecto en internet (es curioso, pero se ve que hay un montón de partes del proceso de cultivo que los que lo conocen lo dan por hecho -cantidad de riego, momento del trasplante…- pero que para los analfabetos hortícolas como yo son un misterio).

Aparte de recomendaros su web, no sólo porque tiene de todo lo necesario para los huerticos, sino porque tienen gente conocedora de la materia, siempre dispuesta a responder las dudas que les planteamos, me comentaron que sí, que era buen momento por el tamaño que ya tenían.

¿Que ya puedo trasplantar? ¡Toma! ¡Que alegrón! Me he sentido como cuando acabas una fase en un videojuego: Fase 1, siembra. completed; Fase 2, repicado, completed. Pasas a la Fase 3, trasplante a la tierra definitiva.

Así que con la ayuda de Alex, nos pusimos manos a la obra y trasplantamos las primeras cinco cebollas, porque claro, ahora surge un nuevo problema… ¡el espacio! Cuarenta cebollas apenas ocupan en semillero, pero en macetas y con veinte centímetros de separación entre una y otras, ¡Dios Santo!

Total, que para empezar trasplantamos cinco y según vea evolución me planteo el tema del espacio para las siguiente tacada.

Como siempre, primero llenamos de tierra una caja de fruta vacía…

Alex preparando la tierra para el trasplante.

Alex preparando la tierra para el trasplante.

A continuación sacamos los plantones y los disponemos para ver dónde va a ir cada uno…

Disposición de las cebollas en la maceta definitiva.

Disposición de las cebollas en la maceta definitiva.

Alex, posando triunfante con su obra.

Alex, posando triunfante con su obra.

Antes de plantarlas, les cortamos un poco las raíces más largas y la parte superior de la planta, que al parecer no es necesaria para el desarrollo de la cebolla y sin embargo consume recursos de la misma.

Por último, y como siempre, un buen riego para que se asiente la tierra y sufran lo menos posible las plantas por el cambio…

Alex regando bien después de trasplantar.

Alex regando bien después de trasplantar.

Y como soy un cabezota y esto del huertico es mucho de ensayo y error, también plantamos unos pocos rábanos en una maceta nueva, más profunda que las anteriores, a ver si consigo que salgan adelante.

 

 

 

 

Crece que te crece

Como comentaba en el último post, la realidad del huertico es que en estos momentos no necesita excesivos cuidados. Las plantas van a su rollo, creciendo tranquilamente y sin necesidad de mucho riego. Pero la verdad es que la mayoría de las plantas están creciendo bien, salvo los rábanos que andan más mustios que Bustamante después de cortar con su novia.

Las que están en semillero, cebollas y puerros, van despacio pero seguras. Sobre todo las cebollas, que han pegado un buen estirón en la última semana y se van venciendo hacia los lados. Dos se pocharon, así que de momento siguen compitiendo 38 plantas. Si salen todas adelante vamos a tener para unos buenos sofritos, más si contamos a los puerros, que son 37 supervivientes.

Semillero de puerros y cebollas, ¡esto marcha!

Semillero de puerros y cebollas, ¡esto marcha!

Las escarolas parece que también se van recuperando desde que las puse a la sombra en parte de atrás. Aquí un la que mejor va, el resto a la zaga, salvo una que entró a boxes para nunca más salir.

Escarola prometedora.

Escarola prometedora.

Los experimentos vistos en La huertina de Toni van bien también. Los pipos de aguacate empiezan a agrietarse, mientras que la piña muestra nuevos brotes verdes. Eso sí, el agua de la piña huele a ¡diossantoestoquéascoes!

Los experimentos, compartiendo espacio con otras planticas

Los experimentos, compartiendo espacio con otras planticas

Las judías verdes me despistan. Bueno, casi todas, que una ha caído en acto de servicio y tengo reemplazarla. El resto combinan zonas de la planta bastante mustias (sobre todo hojas) con otras más verdes y sanotas. Incluso han asomado algunas florecillas la mar de simpáticas.

Flor de judía, emana simpatía... lara la la...

Flor de judía, emana simpatía… lara la la…

Los ajos, mmm… creo que la primera remesa está acabada, y me temo que ha sido por exceso de riego. Pocheishon, pocheishon… así que planté otro par y estoy controlando más el tema del agua. Estos parece que van mejor.

Ajos repochos.

Ajos repochos.

Las zanahorias han sido la gran alegría últimamente. No sólo las que he sembrado directamente en maceta (para no tener que trasplantarlas, que parece que no les iba muy bien) sino las que sufrieron el proceso de trasplante. Están verdes y bien frondosas. De hecho, en breve les toca el aclareo para hacer hueco. Pintan bon.

Zanahorias trasplantadas que empiezan a crecer.

Zanahorias trasplantadas que empiezan a crecer.

Zanahorias en maceta, ¡¡a tope!!

Zanahorias en maceta, ¡¡a tope!!

Mi mayor frustración están siendo los rábanos. Se supone que a los 40 días estaban listos, pero los míos ni por asomo. Los trasplantados palmaron, los que sembré en plan bosque están para el arrastre, y sólo la tanda que sembré en hileras parece que puede tener algo de futuro. Pero ya no tengo mucha esperanza en ellos, la verdad…

Talado el bosque, se han ido al carajo los que quedaron.

Talado el bosque, se han ido al carajo los que quedaron.

Rábanos en hilera, ¿sobrevivirán?

Rábanos en hilera, ¿sobrevivirán?

Dejo para el final mi favorita, ¡la acelga! Después de morir unas cuantas y de no dar un duro por ellas, parece que cambio de clima hacia el fresquete les han venido de perlas. Están creciendo a un ritmo tal, que si acercas la oreja las oyes desarrollarse, ¡son una pasada!

Acelgas requetebien.

Acelgas requetebien.

Y hasta aquí la actualización. Lo siguiente creo que va a ser reponer la judía que palmó y sembrar más cebollas y puerros, para ir escalonando su producción. ¡Seguiré informando!

 

Estado de la nación hortelana

Hace poco más de mes y medio que arrancó este proyecto hortícola experimental. Como ahora estoy en fase observadora, ya que ni tengo hueco para plantar más, ni tocan labores de aclareo o repicado urgentes, pues por pasar el rato dejo aquí un estado de la nación hortelana.

En líneas generales estoy encantado, entretiene bastante a la par que relaja, y como no hay que dedicarle demasiado tiempo, pues se lleva bien.

Y como diría Jack el Destripador, vayamos por partes:

Los rabanitos están en fases diversas: los primeros que planté, tienen toda la pinta de que el trasplante no les vino bien. De hecho deberían estar ya como para la recogida, aunque me temo que va a ser para tirarlos y hacer hueco. Pintan a fiasco.

Los que sembré a boleo en esa misma cesta han crecido mucho y están muy alargados, lo cual desconozco si es bueno o no. Les he hecho un aclareo, pero tienen tal revoltijo que no sé en qué terminarán. Pintan a qué sé yo.

Los que sembré en el recipiente de corcho están bonicos (los que sobrevivieron al ataque del terrorífico gusano mutante cabr*n), con un tallo muy rojo que si todo va bien debería hincharse hasta formar rabanicos comestibles. Aunque llevan tiempo en esa misma fase. Pintan bien.

El bosque de rábanos en primer plano, los cuasifiambres al fondo.

El bosque de rábanos en primer plano, los cuasifiambres al fondo.

Estos andan sacando más hojas y con buen color.

Estos andan sacando más hojas y con buen color.

Las cebollas andan todas en sus semilleros individuales, después de haberlas sembrado en grupos también en el semillero y de haberles hecho el repicado. Están todas bastante sanotas y bien erguidas, lo que me da buena esperanza de que sigan su curso. Pintan bien.

Las cebollas en sus semilleros individuales, ¡firmes!

Las cebollas en sus semilleros individuales, ¡firmes!

 

Los puerros siguen tranquilamente en su bol de ensalaba del Mc Donald’s. Ahí los sembré y de momento ahí seguirán unos días más, hasta que me de la vena y les haga el repicado como a las cebollas. Parecen tranquilos y no se quejan. Pintan bien.

Los puerros a su rollo, como buenos colegas.

Los puerros a su rollo, como buenos colegas.

 

Las judías verdes han pasado por varias etapas: tras sembrarlas en tetra bricks salieron y se desarrollaron a toda leche; una vez pasadas a su cesto definitivo empezaron a tirar para arriba como posesas hasta que les puse los tutores y se enredaron como si no hubiera mañana. De sopetón se les pusieron las hojas amarillas, ¡alerta centinela!, pero después de quitarle las hojas pochas parece que se han recuperado y siguen su crecimiento. La buena señal es que las hojas superiores siguen saliendo y tienen un color muy verde. Pintan regular tirando a bien.

Las judías verdes, ¡hasta el infinito y más allá!

Las judías verdes, ¡hasta el infinito y más allá!

 

Las habas han sido las últimas en llegar, y además están castigadas fuera de la zona cerrada, ahí solas. No es que se hayan portado mal, pero no había sitio y al parecer aguantan bien el frío, así que fuera andan. Tardaron en asomar, pero llevan un ritmo genial  y parecen las plantas más sólidas de todas. Ahora tengo el problema de que en la misma maceta han germinado y crecido las seis semillas, así que igual toca diezmarlas para que se queden dos o tres con todo el territorio. Pintan bien.

Habas, sanas y sin dar guerra.

Habas, sanas y sin dar guerra.

 

Los experimentos con la piña y los aguacates ahí van, en sus cuencos, bebiendo agua poco a poco y decidiendo si tiran o no. Los aguacates hace un tiempo que han empezado a agrietarse, lo cual creo que es buena señal de que puede empezar a asomar la planta, mientras que la piña parece ir también bien, porque aunque las hojas de fuera están bastante secorras, las de dentro están muy verdes y con buen aspecto. Pintan bien.

La piña y los pipos de aguacate, lentos pero seguros.

La piña y los pipos de aguacate, lentos pero seguros.

 

Los espárragos son los que me tienen más desconcertado, porque no tengo ni pajolera idea de qué hacer con ellos. Siguen en su semillero y parecen estar a gusto, pero por lo poco que he encontrado en internet, no sé si les toca trasplante, cuándo o en qué condiciones. Tendré que seguir investigando cuál es su proceso vital. Pintan qué sé yo.

Arbolillos de espárrago, ¿qué será de vosotros?

Arbolillos de espárrago, ¿qué será de vosotros?

 

Las acelgas son las que peor lo llevan. Desde el trasplante no levantan hoja. Varias de ellas se han pochado del todo, otras han tenido hojas amarillentas que he tenido que quitar, y sólo unas pocas parecen tener el aspecto adecuado. La caja que tiene a la mayoría no puede presentar peor aspecto, un drama. Pintan a fiasco.

Puf, qué desolación de cesto...

Puf, qué desolación de cesto…

 

Los ajos también me tienen con la mosca detrás de la oreja. Al germinar salieron todos con mucha fuerza, creciendo bastante rápido salvo uno de ellos, que salió, vio el percal, y se metió para dentro de nuevo para nunca más salir. Después de haber brotado fuerte y rápido, llevan una racha pelín estancados, e incluso uno de ellos parece tristón y con ganas de dejar de luchar. Pintan qué sé yo.

Ajos algo estancados en su crecimiento.

Ajos algo estancados en su crecimiento.

 

Las zanahorias tampoco me dan muy buenas vibraciones. Las que trasplanté a las dos macetas tienen todas las papeletas de no triunfar. Han mutado sus plantas, pero son realmente enanas y no parece que avancen. Pintan a fiasco.

Las que dejé en el semillero, sin embargo, están algo más saludables, y ya puestos, he sembrado unas pocas más en una maceta, a ver qué tal. Pintan a qué sé yo.

Zanahorias en ramilletes, no tienen mal aspecto pero no crecen.

Zanahorias en ramilletes, no tienen mal aspecto pero no crecen.

 

Las escarolas, por último, no tienen mal aspecto, pero no crecen mucho. Igual es que tardan en coger su ritmo después del efecto del trasplante, porque van sacando nuevas hojillas y tienen bastante buen color, pero con un tamaño mini aún. Ayer pasé 8 de las 11 a la parte de atrás de la casa, a ver si la sombra les va mejor como parece que debe ser. Pintan bien.

Las escarolas parecen haber arraigado bien en sus macetas.

Las escarolas parecen haber arraigado bien en sus macetas.

 

Y esto es todo por el momento. Ahora toca comprar humus liquido para aportarles nutrientes en los siguientes riegos (¡como el kiko se van a poner!) y seguir atentos.