Cosecha de habas y guisantes

Hoy hemos cumplido un nuevo hito: hemos comido habas y guisantes del huertico. Y de puro milagro, porque el viernes se me olvidó conectar el riego antes de irnos y así se presentaban las matas de habas al llegar hoy…

Las matas de habas, ko técnico.

Las matas de habas, ko técnico.

Rápidamente he procedido a hacerle los primeros auxilios, boca a flor, reanimación cardio-clorofílica y descargas eléctricas en los pistilos, pero no parecía recuperarse. Por suerte, los frutos estaban aún resistiendo, así que los he cosechado rápidamente por si les daba por pocharse en pocos minutos. Vaya tensíón.

Ya de paso, he recogido las últimas judías verdes que quedaban y unos pocos guisantes, que también sus plantas estaban más secas que la mojama.

Las peque plantas de guisantes, más pallá que pacá.

Las peque plantas de guisantes, más pallá que pacá.

Con todo, hemos sacado un buen manojo de habas, unos pocos guisantes para probarlos y unas cuantas judías que haremos mañana o pasado. No ha estado mal. Y ya de paso, libero espacio de esas macetas para trasplantar la semana que viene algo de lo que tengo en semilleros o macetillas.

La cosecha de habas, no ha estado mal.

La cosecha de habas, no ha estado mal.

El conjunto de todo lo cosechado hoy: habas, judías y guisantes.

El conjunto de todo lo cosechado hoy: habas, judías y guisantes.

Habas ya listas para cocinar.

Habas ya listas para cocinar.

Y el puñado de guisantillos. Pocos pero bien hermosos.

Y el puñado de guisantillos. Pocos pero bien hermosos.

La receta ha sido gracias a mi amiga hislibreña, Ángeles Pavía, a base de cebollita y ajo pochados, tacos de jamón, y un buen rato de chup-chup con un chorro de caldo y vino blanco. Lo bueno, que han quedado espectaculares; lo malo, que no hay más. Snif.

El próximo otoño-invierno plantaré toda una fila. ¡Seguro!

Dos deliciosos platos de habas que nos hemos cenado.

Dos deliciosos platos de habas que nos hemos cenado.

Cosecha de judías verdes y habas

Aquí seguimos, como si fuéramos grandes productores de hortalizas, pero en versión mini.

Hoy he recogido unas cuantas judías verdes más, que con unas patatas y unas zanahorias nos han aprovechado bien en la cena…

También un par de habas que estaban tocando el suelo, para ver cómo iban. La verdad, aún muuuuuy verdes, pero hace ilusión recoger frutos tan grandotes.

Buen tamaño el de algunas habas.

Buen tamaño el de algunas habas.

El interior de las habas, algo verdes aún, pero prometedoras.

El interior de las habas, algo verdes aún, pero prometedoras.

La mini cosecha de judías. Muy ricas.

La mini cosecha de judías. Muy ricas.

Habas, trasplantes y siembras varias

Hoy hemos llegado del pueblo tras la Semana Santa, y aparte de venir más cansado de lo que me fui, volvía con una cierta inquietud por saber si el riego que había dejado puesto habría sido suficiente. El panorama que me he encontrado no podía ser más positivo, porque aparte de que estaba todo en su sitio y nada se había secado, ¡las habas habían explotado!

Ha sido la leche, en una semana han pasado de tener frutos de apenas 1 o 2 centímetros ha calzar unas vainas tamaño Rocco King Size, ¡espectaculares!

Atención al tamaño de las habas, ¡ya quisiera alguno para sí!

Atención al tamaño de las habas, ¡ya quisiera alguno para sí!

Y además hay un buen puñado...

Y además hay un buen puñado…

Y unas pocas más.

Y unas pocas más.

Total, que viendo cómo andaban las habas, me he venido arriba y le he pegado una buena tunda al huertico: trasplantes, podas, siembras…

Empecemos por los trasplantes, casi todos de la siembra que hice a primeros de febrero en semilleros. Muchas plantas pedían más espacio para desarrollarse, y además se da que el sábado próximo vamos a empezar con el huertico de un amiguete al que he liado, así que me venía bien ir preparando el traslado de las plantas que le voy a llevar.

5 plantas de melón trasplantadas a recipientes intermedios.

5 plantas de melón trasplantadas a recipientes intermedios.

Las dos plantas de sandía, también a vasos intermedios. Estos me molan porque, al ser transparentes, puedo ver las raíces crecer.

Las dos plantas de sandía, también a vasos intermedios. Estos me molan porque, al ser transparentes, puedo ver las raíces crecer.

La albahaca. Por cierto, las que faltan las he ido devorando desde la tierra, ¡ñam!

La albahaca. Por cierto, las que faltan las he ido devorando desde la tierra, ¡ñam!

Así va mi precioso limonero.

Así va mi precioso limonero.

Y también he trasplantado algunos de los experimentos de Marta y Alex, en concreto una planta pequeña de guisantes que ya está echando frutos, y otras dos que no recuerdo qué eran…

El pequeño guisante (mirad el fruto en primer plano) y detrás una de las que no sé qué son.

El pequeño guisante (mirad el fruto en primer plano) y detrás una de las que no sé qué son.

Otra desconocida, ¿será el frijol?

Otra desconocida, ¿será el frijol?

El último trasplante ha sido para las dos plantas de pepino, que fueron las primeras en germinar y luego se han quedado un poco estancadas. A ver si con más espacio tiran para arriba.

Plantitas pepineras.

Plantitas pepineras.

Una de evolución, de las que me hacen bastante ilusión por ser frutales que nacen de semillas que yo mismo he cogido al comer la fruta, he germinado y sembrado. En este caso, el mandarino, pequeño aún, pero juguetón ya. ¿No parece el monstruo del Lago Ness medio fuera y medio dentro?

Mandarino simpático.

Mandarino simpático.

El romero también se me estaba resistiendo para hacerlo germinar, pero a la tercera o cuarta ha salido adelante. Pequeño pero matón.

Tímido romero asomando el hocico. Le llamaremos Constantino.

Tímido romero asomando el hocico. Le llamaremos Constantino.

Y otra sorpresa más, ¡esto es un no parar!, las semillas de granada que tenía por el método de la servilleta húmeda, también han germinado. En concreto dos, que rápidamente he procedido también a sembrar. ¡Será por frutales!

Semilla de granado germinada que he procedido a sembrar.

Semilla de granado germinada que he procedido a sembrar.

A continuación ha tocado la siembra. Como el semillero grande se me va quedando vacío con los trasplantes, he metido más leña, ¡que el ritmo no pare, no pare, noooooo! De izquierda a derecha, en la siguiente foto, repetimos albahaca, una fila de escarolas, y otra de lechugas (también repes, pero para ir teniendo de forma escalonada).

Cinco semilleros de albahaca, otros tantos de escarola y otros más de lechuga.

Cinco semilleros de albahaca, otros tantos de escarola y otros más de lechuga.

Nuevas variedades también andaban esperando a que fuera época propicia para la siembra, como eran las fresas (de las que he preparado seis semilleros) y la lavanda. Y ya venido arriba del todo, pruebo por enésima vez con los rabanitos, a ver si de una vez por todas doy con la tecla del éxito.

De izquierda a derecha: rábanos, lavanda y fresas.

De izquierda a derecha: rábanos, lavanda y fresas.

Este es el resumen de todo lo sembrado hoy.

Semillas listas esperando turno de sembrado.

Semillas listas esperando turno de sembrado.

Por último, y como siempre, un buen riego a todo lo trasplantado o sembrado, una buena barrida a la terraza y una colocación estratégica de todas las plantas, plantines y semilleros para aprovechar al máximo las condiciones, que además esta semana volverán las lluvias y temperaturas más bajas.

La terraza delantera, pidiendo a gritos más tubo de riego.

La terraza delantera, pidiendo a gritos más tubo de riego.

En el cerramiento se han quedado solo los plantines y los semilleros.

En el cerramiento se han quedado solo los plantines y los semilleros.

La flor de las habas

Probablemente las habas sean el cultivo más agradecido de los que he tenido estos meses. Las planté en un buen macetón, las dejé en el exterior y las riego de pascuas a ramos. Y ahí están, más sanas que ninguna otra y a punto de sacar unas cuantas flores.

Esto me lleva a pensar que igual mis hortalizas prefieren que no las cuide…

Para que veáis cómo van las habas, aquí os dejo algunas fotos.

Plantas de habas en el exterior.

Plantas de habas en el exterior.

Varias flores a punto de estallar.

Varias flores a punto de estallar.

Flor asomando, tiene pinta de ser bien chula.

Flor asomando, tiene pinta de ser bien chula.

Para cerrar, aprovecho para enseñaros la evolución de algunas de las otras hortalizas, que van bastante bien.

Rabanitos. Cuarto intento. Esta vez parece que van bien.

Rabanitos. Cuarto intento. Esta vez parece que van bien.

Guisantes creciendo. Seis plantas en forma.

Guisantes creciendo. Seis plantas en forma.

Las acelgas ya están para empezar a cosechar.

Las acelgas ya están para empezar a cosechar.

 

De habas y pulgones

Hacía tiempo que no comentaba cómo va el huertico, pero es que las últimas semanas han sido poco apasionantes: nada más que regar y mirar cómo evolucionan algunas de las plantas. Pero hoy le he metido una pequeña sesión al huertico y por fin me he decidido a trasplantar los espárragos, con los que estoy siguiendo la máxima de “haz lo que te salga del instinto”, porque no he encontrado mucha información en internet, así que voy a lo que salga. Y hoy me ha salido trasplantarlos. A ver cómo se lo toman…

semillero_esparragos

Aquí han vivido los espárragos durante los últimos meses.

Y aquí en su nuevo hogar, a ver si el espacio les va bien.

Y aquí en su nuevo hogar, a ver si el espacio les va bien.

Las habas me tienen confundido, porque andan cada una a su bola, sin criterio homogéneo: la que está fuera (bueno, en realidad son seis, pero comparten maceta) tiene un pintón espectacular, y probablemente es la que menos cuido (a ver si va a ser por eso…); y de las dos que están dentro, una crece bien aunque algo retorcida y la otra ¡¡¡ahhhhhhhh, tiene pulgón!!! Joer, entre el gusano come rábanos y estos pulgones, no sé si cabrearme o sentirme afortunado por tener todo el ecosistema del huerto completo. ¡Si me salen unos topos en un macetero ya la ostia!

En fin, que me va a tocar otra vez hacer de exterminador de razas y acabar con el pulgón, antes de que ellos acaben con mi planta de habas, ¡por encima de mi cadáver!

Las habas de exterior, muy buena pinta.

Las habas de exterior, muy buena pinta.

Haba en interior, con buena evolución.

Haba en interior, con buena evolución.

¡Pulgón, cabrón, suelta mi habón!

¡Pulgón, cabrón, suelta mi habón!

Por finalizar este post (aunque tengo algunas otras novedades, las dejo para otro), comentar que Alex se ha currado unos semilleros de cebolla, puerro y rábanos para llevar al cole. Ha salido de ella, así que genial que le den estas venadas. A ver si con suerte les crece todo y pueden comer sus propias verduras escolares ;)

La plantación que se ha llevado Alex.

La plantación que se ha llevado Alex.

Experimento con la piña y evoluciones varias

Después de un inicio trepidante en el huerto, con tanta siembra y trasplante, ahora ando algo más parado, simplemente observando cómo evolucionan las diferentes plantas, regando, y sospechando que la mitad no van a llegar a adultas. No sé yo…

El otro día vi en el canal de Youtube de La huertina de Toni (¡muy recomendable!) un experimento para replantar una piña, así que me he animado a probar y ya anda a remojo. Si queréis ver de qué va, podéis ver aquí el vídeo.

A saber qué sale de aquí, pero adornar ya adorna...

A saber qué sale de aquí, pero adornar ya adorna…

Por otro lado, hay algunas plantas que evolucionan favorablemente. A saber:

  • Los rábanos que planté a boleo directamente en una cesta (en lugar de pasar por el semillero) y que ya están el triple de altos que los que trasplanté hace unas semanas y que no pinta que vayan a llegar a rábano adulto de pleno derecho.
  • Los ajos, que ya muestran una verticalidad y salud muy destacable. Uno de los seis anda perezoso, pero parece que van adelante.
  • Las habas, que han tardado unos siete u ocho días en asomar el hocico, pero que ya despuntan. Planté tres grupos de dos semillas y han germinado todas, así que habrá que ir viendo cómo tiran para arriba.

De las judías verdes ni hablo, que me tienen la zona totalmente copada y pronto tendré que empadronarlas.

Las plantas de ajo tienen una pinta estupenda.

Las plantas de ajo tienen una pinta estupenda.

 

El bosque de rabanitos, ¡a saco!

El bosque de rabanitos, ¡a saco!

 

Las seis semillas de haba han germinado.

Las seis semillas de haba han germinado.

 

Trasplante de judías, zanahorias y rabanitos. Siembra de habas y ajos

Hoy ha sido un día muy productivo en el huertico, que por otro lado va tomando dimensiones algo grandes, y ya he visto a los de Fronda dando vueltas por la puerta de casa, no sé si con afán de boicotearme o de comprarme la plaza para incorporarla a su franquicia.

La semana pasada no pude trasplantar todas las judías verdes por falta de recipientes adecuados, así que he terminado hoy la labor. Si el otro día ya me costó desenredar las raíces de unas y otras, lo de hoy ha sido ya por la fuerza bruta. ¡Menudo mogollón de raíces había ahí! Así que nada, sin remilgos las he separado entre sí, y a su lugar definitivo que han ido.

Las judías verdes han dicho que o les doy más espacio o se mudan a otra casa.

Las judías verdes han dicho que o les doy más espacio o se mudan a otra casa.

El siguiente paso ha sido entutorarlas para que puedan desarrollarse a lo alto. La planta tiene una punta de textura rasposa con la que se van enganchando a lo que pillan para poder crecer, así que mejor ponerles unos tutores, que si no a saber a qué se agarran…

Entutorado de las judías verdes.

Entutorado de las judías verdes.

A continuación le ha tocado el turno a las zanahorias. Mala espina me dan, la verdad, porque por lo que he leído esta mañana, parece que las zanahorias es mejor plantarlas directamente en el lugar en el que se vayan a desarrollar, y yo, inconsciente de mí, las he plantado en semilleros.

Pero bueno, a lo hecho pecho y ya no hay marcha atrás con esta remesa, así que sin pensármelo mucho, he trasplantado las que me han parecido mejores a un par de tiestos. Y ya veremos en qué acaban…

Las zanahorias, tranquilas en su semillero, sin saber lo que les venía encima.

Las zanahorias, tranquilas en su semillero, sin saber lo que les venía encima.

Es la primera vez que trasplanto de semillero, así que he procurado tener cuidado para no dañar demasiado a las plantas. Como la tierra está húmeda, me ha sido sencillo con ayuda de una cucharita. Como se ve en la primera foto, para ser pequeñajas, ya tienen unas buenas raíces.

Buenas raíces para estas mini plantas.

Buenas raíces para estas mini plantas.

Las zanahorias en su tiesto definitivo.

Las zanahorias en su tiesto definitivo.

Y así es como han quedado las dos macetas de las zanahorias. Veremos si avanza o en breve las estoy usando para cualquier otra cosa…

Maceta con e grupo de zanahorias más desarrolladas.

Maceta con e grupo de zanahorias más desarrolladas.

EL grupo de zanahorias más jóvenes.

EL grupo de zanahorias más jóvenes.

También le ha tocado trasplante a los rábanos, que llevaban un buen desarrollo en el semillero, especialmente después de haberles hecho el primer aclareo para dejar sólo a los más fuertes. De hecho, en dos semilleros dejé los cuatro o cinco que había, sin hacer el aclareo, y se han pochado.

Una vez finalizados los trasplantes, un buen riego a cada uno para que no sufran demasiado el proceso, ¡y a por la siembra!

Como ya me voy quedando sin espacio, he sembrado lo que creo será ya lo último de esta temporada otoñal: los ajos y las habas.

Esta operación ha sido bien simple… para los ajos sólo he tenido que coger seis dientes  hermosos de una cabeza de ajo que tenía en casa y enterrarlos en la tierra a unos tres o cinco centímetros de profundidad. Importante ponerlos con la punta hacia arriba para facilitar su desarrollo y regar bien. Chim pón.

Siembra de ajos. De ahí deberían salir seis cabezas en un tiempo.

Siembra de ajos. De ahí deberían salir seis cabezas en un tiempo.

Las habas han sido cosa también simplona. Sólo rellenar la maceta de sustrato y meter un par de semillacas en cada agujero, dejando unos veinte centímetros entre unas y otras, con una profundidad de unos cinco centímetros. Según he visto en el sobre de las semillas, las habas aguantan muy bien el frío, así que se han quedado fuera ellas solas.

Por último, buen riego inicial a los ajos y las habas, barrer un poco y ¡listo!

Pedazo de semillas de haba.

Pedazo de semillas de haba.