Menta y hierbabuena

Una de las cosas buenas del huertico, y a las que ya me estoy acostumbrando como si fuera lo más normal del mundo, es poder salir cada mañana a cortar hierbabuena o menta fresca para el té. Es un pequeño placer que te puedes permitir cuando tienes unas plantas tan agradecidas como éstas y al que te enganchas con bastante facilidad.

Como veréis, tanto la menta como las dos plantas de hierbabuena están que se salen, y a pesar de meterles la tijera cada día, parece que sean inagotables. ¡Que duren mucho!

Menta fresca, olorosa y abundante.

Menta fresca, olorosa y abundante.

Una de las plantas de hierbabuena, también a tope.

Una de las plantas de hierbabuena, también a tope.

Un par de tijeretazos y...

Un par de tijeretazos y…

... ¡listo para un exquisito té a la menta!

… ¡listo para un exquisito té a la menta!

 

Cosecha y trasplante de hierbabuena

Ya he comentado alguna vez que la hierbabuena que compré en Fronda hace tiempo decidí multiplicarla por las bravas, arrancando un trozo y plantándolo en otra maceta. Después de unas semanas titubeante, finalmente la nueva planta agarró y ahora está que da gusto verla. De hecho, está muuuucho mejor que la original, no sé muy bien por qué.

Total, que como hoy teníamos comida en casa de mi hermano, he cortado un buen puñado de hojas grandes para hacer unos tés a la hierbabuena. Y ya que estaba, les he llevado una maceta en la que he trasplantado un par de esquejes. A ver si les agarra y así tienen su planta propia.

Sinceramente, da gusto y hace bastante ilusión poder recolectar y consumir tus propias plantas.

Una buena bolsita de hierbabuena para hacer ricos tés.

Una buena bolsita de hierbabuena para hacer ricos tés. Abajo los esquejes.

Esquejes plantados. A ver si prosperan.

Esquejes plantados. A ver si prosperan.

Trasplante calabacines y calabazas

Exactamente un mes después de haberlos sembrado, hoy hemos trasplantado Alex y yo los calabacines y las calabazas. El resto de plantas tendrán que esperar su turno, que aún no están listas para dar el salto.

Los calabacines y las calabazas, ya con unos 15 centímetros.

Los calabacines y las calabazas, ya con unos 15 centímetros.

Tanto los calabacines como las calabazas iban bien servidos de raíces, por lo que me ha costado un poco sacarlos de los semilleros. Gracias a mi instrumental quirúrgico (una cuchara) y mi precisión de cirujano, lo he conseguido sin mayores contratiempos.

Dos plantas de calabaza, listas para ir a su nueva maceta.

Dos plantas de calabaza, listas para ir a su nueva maceta.

Y cuatro plantas de calabacín, también ready.

Y cuatro plantas de calabacín, también ready.

Detalle de las buenas raíces de los calabacines.

Detalle de las buenas raíces de los calabacines.

Calabacines trasplantados. Ahora a seguir creciendo.

Calabacines trasplantados. Ahora a seguir creciendo.

Alguna otra labor hemos hecho con la ayuda de Alex. Por ejemplo, trasplantar sus plantas misteriosas, esas que sembraron ella y Marta hace un par de semanas y que 1/ no sé qué son y 2/ no paran de crecer. La gracia estará en hacer seguimiento, y si llegan a adultas (las plantas, no las niñas…), descubrir de qué se trataban.

Plantas misteriosas en semillero.

Plantas misteriosas en semillero.

Las tres plantas misteriosas en sus macetitas.

Las tres plantas misteriosas en sus macetitas.

La sorpresa del día nos la han dado las habas. Está de flores hasta las cejas (en caso de que las habas tengan de eso), pero al fijarme ,me he dado cuenta de que había algunas como secas, pelín pochas. Pensé que era por haberse insolado, y al ir a quitarlas, he descubierto con enorme sorpresa que escondían pequeñas habas en su interior. Así que parece que la flor se va secando, dando paso al fruto.

Desde luego, si sale uno de cada flor, vamos a tener habas para un par de pucheros, porque flores hay a patadas-

¿Cuántas flores tienen las habas? ¡Un zurrón!

¿Cuántas flores tienen las habas? ¡Un zurrón!

Detalle de los pequeños frutos de las habas asomando tímidamente.

Detalle de los pequeños frutos de las habas asomando tímidamente.

A continuación, una curiosidad. Compré hace ya semanas una planta de hierbabuena, y como leí que era invasora y más dura que Chuck Norris, arranqué (literalmente, sin contemplaciones) una parte y la trasplanté en otra maceta, para ver qué pasaba. Y lo que ha pasado es que la nueva planta está que dan ganas de preparar mojitos para todo el vecindario, mientras que la original está feota, feota. Qué cosas, ¿no?

Hierbabuena, casi hierbamala.

Hierbabuena, casi hierbamala.

Hierbabuenorra.

Hierbabuenorra.

Por último, y viendo que la previsión metereológica es buena para esta semana, he sacado casi todas las plantas a la terraza para que pasen allí unos días. Que vuelve el malo, las meto de nuevo, y si no, que se desarrollen al aire mejor. Barrer, regar, y hasta la siguiente intervención en el huertico.

Las plantas en la terraza primaveral, bien al fresco.

Las plantas en la terraza primaveral, bien al fresco.

Mantenimiento en el huertico

Este domingo, con la ayuda de Alex, me he dedicado a pasar la ITV del huertico: chapa, pintura y cambio de filtros. Algunas plantas necesitaban una puesta a punto, otras directamente irse a tomar viento fresco, así que hemos aprovechado que hacía buen día y nos hemos liado a ello.

Lo primero que he hecho, guantes mediante, ha sido limpiar las acelgas de pulgón. Se ve que al recolectar el otro día unas buenas hojas, la planta está más débil, o más sexy, o más propensa… qué sé yo… el caso es que tenían bastante pulgón todas ellas. Ya tenía comprado un tratamiento de hace un tiempo, así que ha sido preparar la mezcla y, con bastante paciencia, aplicarla en todas las hojas.

Tratamiento listo.

Tratamiento listo.

Pulgones a mí...

Pulgones a mí…

Lo siguiente ha sido abordar el tema de los rabanitos. Se supone que es el cultivo más fácil y rápido, pero yo llevo cuatro de cuatro fiascos. O compré las únicas semillas que no se transforman en rábanos o no tengo ni pajolera de cultivarlos, pero el caso es que otra vez agua. En este caso han llegado a crecer bastante las plantas, pero se estancaron hace un tiempo y nada, no evolucionan. Cortamos de raíz y a otra cosa.

Rábanos alicaidos.

Rábanos alicaidos.

Rábanos eliminados.

Rábanos eliminados.

Más fiascos. Las semillas frutales que intenté germinar, en concreto de manzana, pera y mandarina, niet. Caca para mí. Así que otras que han ido a la basura. La siguiente vez voy a intentarlo con el método de la servilleta, que en tierra no me han funcionado.

Semillas de manzana, pera y mandarina, para el niño y la niña...

Semillas de manzana, pera y mandarina, para el niño y la niña… siempre que quieran meter la mano en la basura.

La hierbabuena también necesitaba un repasito, para ser sinceros. Era tocarla y caérsele cinco o seis hojas. Tijeras en mano le pegamos una buena poda (esta vez a cargo de Alex). Mucha hoja mustia y algunas blanquecinas con algún tipo de enfermedad, pero anda que una buena tijera no pueda solucionar. Y que no cunda el pánico, que están llenas de brotes y hojas jóvenes, así que no parece peligrar su futuro y aún no debe pasar a llamarse hierbamala.

Hierbabuena con necesidad de cortar puntas, teñir y marcar.

Hierbabuena con necesidad de cortar puntas, teñir y marcar.

Algunas hojas con muy mal aspecto.

Algunas hojas con muy mal aspecto.

Y ya que estábamos en plan destructor, decidimos reducir la superpoblación de perejil, que por otro lado tampoco es que le demos mucha salida en casa. De dos macetas repletas hemos dejado dos plantitas en pequeñas macetas y otras dos juntas en una mayor. Y que den las gracias, que a punto estuve de mandarlas todas a freir. Buenas raíces calzaban, eso sí.

Macetas plagadas de perejil.

Macetas plagadas de perejil.

Alex después del repicado del perejil.

Alex después del repicado del perejil.

A la piña también la hemos sacado para que le diera un poco el aire, y mientras miraba hacia otro lado, le hemos rapado las puntas más pochillas para que siga en forma. Ni se ha quejado.

Piña previo paso por una pequeña poda de saneamiento.

Piña previo paso por una pequeña poda de saneamiento.

Luego le hemos pegado un buen riego a todas las plantas, esta vez con su dosis de caca de pingüino, para que se alimenten como es debido. Es regarlas con esto y se ponen como motos.

Alex regando a conciencia.

Alex regando a conciencia.

Por último, las peques se han dedicado a empezar un par de experimentos de un proyecto de huertico que le han regalado a Alex por su cumple y que viene equipado a tope, con sus semillas, vasitos de germinación, pastillas de turba, etc… una chulada.

Alex preparando semillas para germinación.

Alex preparando semillas para germinación.

Marta eligiendo semillas con las que experimentar.

Marta eligiendo semillas con las que experimentar.

Las peques trasteando con las semillas.

Las peques trasteando con las semillas.

 

Guisantes, hierbabuena y trampas cromáticas

Estos días de vacaciones le he pegado un buen repaso al huertico. Aparte de deshacerme de los moribundos, he replantado, adquirido nuevas especies y saneado un poco todo.

Las nuevas adquisiciones vienen para aportar un estupendo olor, ahuyentar a los bichos -o eso parece, que son buenas para ello- y sobre todo, para aromatizarnos los mojitos (cuñada, ya puedes venir cuando gustes). Se trata de una planta de hierbabuena y otra de menta.

La hierbabuena parece ser que es una planta invasora, que aguanta de todo, así que de la misma le he arrancado una parte y la he trasplantado, a ver si así tengo el doble… todo sea que no me quede nada por la burrada, pero a ver.

Qué estupendo olor suelta la hierbabuena.

Qué estupendo olor suelta la hierbabuena.

Hierbabuena trasplantada, a ver si agarra.

Hierbabuena trasplantada, a ver si agarra.

Hojas de menta, para el té o para el mal aliento...

Hojas de menta, para el té o para el mal aliento…

He puesto cada una de las tres en una zona diferente del huertico para repartir su olor y sus propiedades anti bichos.

En cuanto a las nuevas siembras, he puesto unos guisantes, un par de macetas de perejil y he replantado unas judías verdes, a ver si soy capaz de mejorar el primer intento.

Perejil, para imitar a los programas de Canal Cocina.

Perejil, para imitar a los programas de Canal Cocina.

Y en cuestiones de saneamiento he hecho varias cosas: la primera, limpiar las plantas de pulgones varios y rociarlas de un desinfectante ecológico, a ver si desaparecen ya los mierdibichos, especialmente los que tienen las acelgas en la parte posterior de las hojas, que me tienen hasta las narices.

Bichos cabrones de la acelga, haciéndose pasar por granos de sal.

Bichos cabrones de la acelga, haciéndose pasar por granos de sal.

La otra medida ha sido la de poner trampas cromáticas. Me he sentido cual cazador de osos pero en versión mini. Lo había visto en el canal de La huertina de Toni, y como aplico casi todo lo que él comenta, pues allá que me he animando con esto también.

Al parecer, a casi todos los bichos que atacan las huerticas les tira el color amarillo (ya veis, son como toros, pero más pequeños y atraídos por otro color, pero lo mismo), así que he puesto un par de objetos amarillos, uno de ellos lleno de agua con un poco de jabón y el otro bien pringoso de aceite, y ¡oye, funciona! Al poco rato ya había cadáveres por doquier. Con tanta presa, no sé si despellejarlos y vender sus pieles para hacer alfombras y rebecas, o quemarlos en algún tipo de ritual, ya veré. Pero de momento, parece que funciona.

Trampa cromática: la mazorca asesina.

Trampa cromática: la mazorca asesina.

Trampa cromática: el plato mortífero.

Trampa cromática: el plato mortífero.

Para cerrar, he hecho unas fotos de cómo queda el huertico después de estas actividades varias. Cómo van las escarolas, ¿eh?

Cebollas, puerros, menta, hierbabuena, ajos, acelgas, guisantes, habas y judías verdes.

Cebollas, puerros, menta, hierbabuena, ajos, acelgas, guisantes, habas y judías verdes.

Semilleros de cebolla y puerro, escarolas y perejil.

Semilleros de cebolla y puerro, escarolas y perejil.

Hierbabuena, acelgas, escarolas, rábanos y espárragos.

Hierbabuena, acelgas, escarolas, rábanos y espárragos.