Evolución pimientos, calabazas y sandías

No sé si habrá sido por estar fuera, porque haya hecho menos calor, o por el chute de nutrientes que le he metido a las plantas las dos visitas que hice por casa en agosto, pero el caso es que al volver de las vacaciones me he encontrado con la mayor evolución del huertico que recuerde.

Las plantas de calabaza (dos delante y tres detrás) están desparramadas como locas, con unas hojas que ya hubiera querido Adán para ropa interior y llenas de flores. Una de ellas, de hecho, se ha atrevido a asomar dos mini calabazas. Con eso ya puedo hacer un mini puré.

Mini calabaza (tamaño de una oliva) con ganas de crecer como el increíble Hulk.

Mini calabaza (tamaño de una oliva) con ganas de crecer como el increíble Hulk.

Las sandías también están desbocadas, ocupando otras macetas y saliéndose literalmente del tiesto. A una de ellas le he puesto una silla de apoyo para que se esparza sin tocar el suelo. Asoman unos cuantos frutos (cuatro o cinco) y ya tienen también un mini tamaño para mini fruta de mini postre.

Una sandía mini. Ya crecerá, ya...

Una sandía mini. Ya crecerá, ya…

Otra sandía mini. Y así hasta cuatro.

Otra sandía mini. Y así hasta cuatro.

No tan minis, sino todo lo contrario, están algunos pimientos; de nuevo los de padrón, pero esta vez también el pimiento italiano y los de piquillo. Por la pinta que tienen las plantas, creo que tendremos una cosechilla digna de todas las variedades que planté.

Pimiento de padrón, con cara de cabr*n...

Pimiento de padrón, con cara de cabr*n…

Pimiento italiano, del tamaño de mi... mano.

Pimiento italiano, del tamaño de mi… mano.

Por último, las judías siguen también creciendo a lo alto como si no tuvieran techo. Es curioso cómo se buscan la vida para seguir entutorándose cuando se les acaba su palo. En la foto se puede ver cómo una de las plantas va saltando de tutor en tutor y tiro porque me toca.

Judías verdes trepadoras.

Judías verdes trepadoras.

Estado terraza trasera

Hoy toca un repasito rápido a la terraza trasera para ver cómo van las diferentes plantas que he ido sembrando y trasplantando. Las principales diferencias con las de la terraza delantera son que les he puesto el riego con los goteros de aspersión directamente en la maceta para repartir mejor el agua y que la mayoría de las plantas las he sembrado directamente en maceta definitiva, en lugar de hacer semilleros. Esto último, viendo que las que trasplanté delante (calabacines, calabazas, melones y sandías) no tienen muy buena pinta.

En orden de plantado o siembra:

Dos tomateras que no paran de crecer. En breve a entutorarlas.

Dos tomateras que no paran de crecer. En breve a entutorarlas.

Unas lechugas, ¡qué pintaza!

Unas lechugas, ¡qué pintaza!

Otras tomateras plantadas más tarde y por tanto menos desarrolladas.

Otras tomateras plantadas más tarde y por tanto menos desarrolladas.

Los pimientos, creo que trasplantados demasiado pronto, pero a ver...

Los pimientos, creo que trasplantados demasiado pronto, pero a ver…

Unas pocas judías verdes, nunca fallan.

Unas pocas judías verdes, nunca fallan.

Sandias, melones y calabazas, asomando.

Sandias, melones y calabazas, asomando.

El resto de lo plantado (calabacines y guisantes) aún no han asomado, habrá que darles algo más de tiempo.

Cosecha de habas y guisantes

Hoy hemos cumplido un nuevo hito: hemos comido habas y guisantes del huertico. Y de puro milagro, porque el viernes se me olvidó conectar el riego antes de irnos y así se presentaban las matas de habas al llegar hoy…

Las matas de habas, ko técnico.

Las matas de habas, ko técnico.

Rápidamente he procedido a hacerle los primeros auxilios, boca a flor, reanimación cardio-clorofílica y descargas eléctricas en los pistilos, pero no parecía recuperarse. Por suerte, los frutos estaban aún resistiendo, así que los he cosechado rápidamente por si les daba por pocharse en pocos minutos. Vaya tensíón.

Ya de paso, he recogido las últimas judías verdes que quedaban y unos pocos guisantes, que también sus plantas estaban más secas que la mojama.

Las peque plantas de guisantes, más pallá que pacá.

Las peque plantas de guisantes, más pallá que pacá.

Con todo, hemos sacado un buen manojo de habas, unos pocos guisantes para probarlos y unas cuantas judías que haremos mañana o pasado. No ha estado mal. Y ya de paso, libero espacio de esas macetas para trasplantar la semana que viene algo de lo que tengo en semilleros o macetillas.

La cosecha de habas, no ha estado mal.

La cosecha de habas, no ha estado mal.

El conjunto de todo lo cosechado hoy: habas, judías y guisantes.

El conjunto de todo lo cosechado hoy: habas, judías y guisantes.

Habas ya listas para cocinar.

Habas ya listas para cocinar.

Y el puñado de guisantillos. Pocos pero bien hermosos.

Y el puñado de guisantillos. Pocos pero bien hermosos.

La receta ha sido gracias a mi amiga hislibreña, Ángeles Pavía, a base de cebollita y ajo pochados, tacos de jamón, y un buen rato de chup-chup con un chorro de caldo y vino blanco. Lo bueno, que han quedado espectaculares; lo malo, que no hay más. Snif.

El próximo otoño-invierno plantaré toda una fila. ¡Seguro!

Dos deliciosos platos de habas que nos hemos cenado.

Dos deliciosos platos de habas que nos hemos cenado.

Cosecha de judías verdes y habas

Aquí seguimos, como si fuéramos grandes productores de hortalizas, pero en versión mini.

Hoy he recogido unas cuantas judías verdes más, que con unas patatas y unas zanahorias nos han aprovechado bien en la cena…

También un par de habas que estaban tocando el suelo, para ver cómo iban. La verdad, aún muuuuuy verdes, pero hace ilusión recoger frutos tan grandotes.

Buen tamaño el de algunas habas.

Buen tamaño el de algunas habas.

El interior de las habas, algo verdes aún, pero prometedoras.

El interior de las habas, algo verdes aún, pero prometedoras.

La mini cosecha de judías. Muy ricas.

La mini cosecha de judías. Muy ricas.

Judías verdes, guisantes y riego automático

Llega la Semana Santa y nos vamos una semana al pueblo. ¿Qué hacer con el huertico este tiempo? Llevaba unos días dándole vueltas a cómo proceder, y finalmente ya me he decidido. Las plantas grandes (puerros, habas, guisantes, judías, cebollas, ajos y acelgas) se quedan en la terraza delantera, a pleno sol. Las plantas pequeñas y los semilleros, se vienen de vacaciones al pueblo.

Para las que se quedan he aprovechado el riego que teníamos puesto para otras plantas y las he acoplado. He hecho una prueba y parece que tendrán agua suficiente de esta manera, pero ya veremos a la vuelta cómo les sienta una semana con este sistema.

Las que se vienen son las pequeñas, de manera que las pueda seguir regando a mano y tenerlas controladas de cerca en esta fase en la que aún son algo delicadas. Mi duda es si se marearán en el coche, a ver si me lo van a llenar todo de vómito de clorofila…

Así es como ha quedado la terraza con el riego:

Las plantas que se quedan en la terraza, con su riego listo.

Las plantas que se quedan en la terraza, con su riego listo.

Las acelgas ya están casi para una segunda cosecha, así que en cuanto volvamos, y si no se han convertido en hojas secas (en cuyo caso tendríamos que fumárnoslas o algo), nos haremos un nuevo plato de acelguitas ricas, ricas.

Acelgas casi ready. Y mi dedazo en mitad de lo foto, qué grosero.

Acelgas casi ready. Y mi dedazo en mitad de la foto, qué grosero.

Las judías verdes han sacado otros cinco frutos, que crecen a un ritmo endiablado (calculo que desde que asoman hasta recogerlos no pasarán ni dos semanas), y que también serán convenientemente devorados a la vuelta.

Nuevos ejemplares de judías verdes.

Nuevos ejemplares de judías verdes.

El sorpresón del día me lo han dado los guisantes. Son unas plantas a las que no les había hecho demasiado caso, y de hecho un par de ellas se me secaron. El caso es que hoy, al sacarlas del cerramiento para instalarlas en la terraza, me he dado cuenta de que todas tenían frutos, ¡y nada pequeños por cierto! Habrá unas cinco o seis vainas engordando, ¡alegrón!

Vainas de guisante, ¡espectaculares!

Vainas de guisante, ¡espectaculares!

Otra supervaina de la otra planta de guisante.

Otra supervaina de la otra planta de guisante.

Dicho esto, y viendo que las habas también van por muy buen camino, parece que todo lo que es de vaina se da bastante bien. A considerar hacer otra siembra un poco más masiva…

En cuanto a las plantas a llevar con nosotros, hay unas cuantas, esperemos que en el coche quepamos todos, o tendré que dejar a alguna de las niñas en casa. Nah, es coña, se quedaría Cris ;)

Se vienen todas las pequeñas macetas y los semilleros. Y a la vuelta va a tocar el trasplante de casi todo, así que tendré que hacerme con macetas y tierra como para llenar un cráter de volcán. Pero eso será la vuelta de las vacas, ¡ole!

Plantas a llevar: cebollas, calabacines, hierbabuena, menta, piña y la planta misteriosa.

Plantas a llevar: cebollas, calabacines, perejil, hierbabuena, menta, piña y la planta misteriosa.

Semilleros a llevar: pimientos, tomates, sandías, melones, lechugas, pepinos y albahaca. Y algunas otras plantas: calabazas, judías, guisantes, soja. También el limonero y el mandarino, así como el aguacate.

Semilleros a llevar: pimientos, tomates, sandías, melones, lechugas, pepinos y albahaca. Y algunas otras plantas: calabazas, judías, guisantes, soja. También el pino, el limonero y el mandarino, así como el aguacate.

 

Cosecha de judías verdes

Hoy me he puesto el sombrero de paja, he cogido la cesta de mimbre, y a cosechar judías se ha dicho. No sé si se ha debido a mi extrema destreza con las tijeras o a la emoción, pero la cosecha se me ha pasado volando. No sé, tenía la impresión como si apenas hubiera necesitado tiempo para recoger las tres judías disponibles…

En fin, vale que no ha sido la recolección más abundante de la historia, pero teniendo en cuenta que de la anterior plantación de judías apenas salió un fruto y además incomestible, el pasar a tres ejemplares es todo un logro. A este paso, en 20 ciclos estoy embotando y vendiendo judías a medio mundo. Todo se andará.

Estos tres ejemplares estaban ya que se caían del peso, pero hay otros cinco frutos engordando, ¡la producción no para!

He cocido el resultado y Cris y yo hemos procedido a degustarlas con un poco de aceite, sal y una gran sonrisa en la cara ;)

Ejemplares de judía verde que he procedido a cosechar. Los jornaleros no han sido necesarios.

Ejemplares de judía verde que he procedido a cosechar. Los jornaleros no han sido necesarios.

Los tres mosqueteros judieros.

Los tres mosqueteros judieros.

Para que se vea bien el tamaño de los ejemplares.

Para que se vea bien el tamaño de los ejemplares.

Judías verdes

Hacía tiempo que no prestaba atención a las judías en el diario, pero no quería dejar pasar la ocasión de mostrar cómo están surgiendo unos buenos frutos (mayores y más sanos que el fiasco de hace meses). Os muestro un par, pero por lo menos hay otras dos, ¡¡¡platazo a la vista!!

Bueno, vale, son sólo un par, ¿pero a que tienen buena pinta? De tamaño, como unos 10-12 centímetros.

Un par de judías, ricas, ricas.

Un par de judías, ricas, ricas.