Tormenta asesina

El jueves cayó en nuestra zona la tormenta definitiva. A las 8 de la mañana teníamos más agua que el pantano de San Juan, a las 11 nos poníamos de granizo hasta arriba y a las 8 de la noche otra buena ración de ambas cosas.

Mientras veíamos llover, o desde el trabajo sabiendo la que caía, sólo podía repetirme “mis tomateras, mis lechugas…”.

La tormenta se cebó con todo lo plantado, pero lo resultados fueron dispares. Mientras que las tomateras aguantaron bien por tener hojas pequeñas que no se quebraron, las lechugas y las plantas de judía parecía que hubieran sufrido el ataque de una ametralladora.

En cualquier caso, parece que todas las plantas han tirado para adelante. Duras que son las jodías.

Lechuga agujereada por la tormenta.

Lechuga agujereada por la tormenta.

Judías perforadas.

Judías perforadas.

Estado terraza trasera

Hoy toca un repasito rápido a la terraza trasera para ver cómo van las diferentes plantas que he ido sembrando y trasplantando. Las principales diferencias con las de la terraza delantera son que les he puesto el riego con los goteros de aspersión directamente en la maceta para repartir mejor el agua y que la mayoría de las plantas las he sembrado directamente en maceta definitiva, en lugar de hacer semilleros. Esto último, viendo que las que trasplanté delante (calabacines, calabazas, melones y sandías) no tienen muy buena pinta.

En orden de plantado o siembra:

Dos tomateras que no paran de crecer. En breve a entutorarlas.

Dos tomateras que no paran de crecer. En breve a entutorarlas.

Unas lechugas, ¡qué pintaza!

Unas lechugas, ¡qué pintaza!

Otras tomateras plantadas más tarde y por tanto menos desarrolladas.

Otras tomateras plantadas más tarde y por tanto menos desarrolladas.

Los pimientos, creo que trasplantados demasiado pronto, pero a ver...

Los pimientos, creo que trasplantados demasiado pronto, pero a ver…

Unas pocas judías verdes, nunca fallan.

Unas pocas judías verdes, nunca fallan.

Sandias, melones y calabazas, asomando.

Sandias, melones y calabazas, asomando.

El resto de lo plantado (calabacines y guisantes) aún no han asomado, habrá que darles algo más de tiempo.

Trasplante lechugas y tomateras

Con la terraza de delante ya hasta los topes, tocaba comenzar la conquista de la terraza trasera.

Los primeros inquilinos han sido cinco lechugas y dos tomateras, pero previamente he tenido que montarles el riego para que no dependamos de agua manualmente, especialmente ahora que empiezan los calores.

La verdad es que parece fácil -y lo es-, pero montar el riego tiene bastante más de fuerza que de maña… joer lo duros que están los codos, los manguitos y los goteros.

Pero bueno, al final ya tenemos la primera línea de macetas en la terraza trasera. Ahora, a por otras tantas…

Las cuatro macetas con su riego instalado.

Las cuatro macetas con su riego instalado.

Aquí con sus plantas: cinco lechugas y dos tomateras.

Aquí con sus plantas: cinco lechugas y dos tomateras.

Detalle del riego funcionando.

Detalle del riego funcionando.

Siembra de espinacas, rúcula y patatas

Después de un par de fines de semana de lluvias, en los que no he podido meter mano en el huertico, al fin hoy he tenido tiempo y condiciones para darle un buen meneo.

Aparte de recoger y tirar las plantas de habas, judías y guisantes que ya habían hecho su función, y de descartar una planta de sandía y otra de calabacín que no han soportado tanta agua como ha caído estos días, he podido sembrar alguna que otra cosa.

En garrafas de plástico de 5 litros he sembrado por un lado rúcula y por otro espinacas. Mi idea con la rúcula es ir plantando cada dos semanas, ya que en teoría en unas seis puedes estar cosechando, de manera que vayamos teniendo de continuo.

Siembra de espinacas, a ver si nos ponemos como Popeye.

Siembra de espinacas, a ver si nos ponemos como Popeye.

Y aquí la rúcula.

Y aquí la rúcula.

Por otro lado he plantado un par de patatas que tenían ya más raíces que yo qué sé. He usado una de las bolsas de plástico que cubren los sacos de sustrato y que al ser transparentes dejan entrar la luz. Espero que no se acaben desintegrando con el sol y el agua, pero ya veremos…

Dos patatuelas instantes antes de ser enterradas.

Dos patatuelas instantes antes de ser enterradas.

También he trasplantado unos pimientos, pero como se me ha olvidado hacerles fotos ya les dedico otro post en unos días.

Por último, he hecho el aclareo de la última siembra de lechugas, escarolas y albahacas. Os enseño cómo va todo lo que está en el semillero:

Las primeras lechugas que ya están para trasplantar.

Las primeras lechugas que ya están para trasplantar.

Segunda tanda de lechugas, escarolas y albahaca. Es increíble cómo huele esta última incluso siendo así de enana.

Segunda tanda de lechugas, escarolas y albahaca. Es increíble cómo huele esta última incluso siendo así de enana.

Las tomateras, algunas casi para trasplantar, otras más lentillas.

Las tomateras, algunas casi para trasplantar, otras más lentillas.

Y los pimientos, aún les queda tiempo.

Y los pimientos, aún les queda tiempo.

Ah, y quería enseñaros también cómo va el aguacate, ese que tiene más raíces que una secuoya de Yellowstone. Después de separarse la parte superior, por fin han asomado recientemente un par de tronquillos (o como se llamen…). Pinta a que lo siguiente será que echen hojas.

EL aguacate echando su planta hacia arriba, por fin.

El aguacate echando su planta hacia arriba, por fin.

Semillero de primavera a los 10 días

Diez días llevan las semillas del último semillero que preparé y van como motos. Salvo los pimientos, que están empezando a asomar desde hoy tímidamente, el resto está desbocado. De hecho, voy a tener que revisar bien los momentos de trasplante, no sea que se me adelante demasiado y pueda haber problemas con las temperaturas en primavera.

Pero de momento, ¡viento en popa!

Visión general del semillero a los 10 días.

Visión general del semillero a los 10 días.

De izquierda a derecha. Dos filas de pimientos. Sólo uno está asomando. Piano, piano.

De izquierda a derecha. Dos filas de pimientos. Sólo uno está asomando. Piano, piano.

Los tomates cherry, Raf y Roma, todos asomados.

Los tomates cherry, Raf y Roma, todos asomados.

Los grandotes de la clase. La fila izquierda es de calabacines; la derecha tiene un par de sandías al fondo y delante las megacalabazas.

Los grandotes de la clase. La fila izquierda es de calabacines; la derecha tiene un par de sandías al fondo y delante las megacalabazas.

Las dos últimas filas: melones, a los que les cuesta deshacerse de su pipa rosita y lechuguillas.

Las dos últimas filas: melones, a los que les cuesta deshacerse de su pipa rosita y lechuguillas.