Visita relámpago al huertico

Aunque estamos de vacaciones, no he podido resistir la tentación de dar un salto al huertico para ver su evolución. Total, sólo eran dos horas de ida y dos de vuelta…

Con los nervios a flor de piel por si hubiera una gran cosecha que recolectar, llegué ansioso perdido. Pero mi gozo en un pozo. La cosecha se limitaba a ¡¡¡UN TOMATE!!!

Bueno, técnicamente había dos, pero uno se lo estaba terminando un p*to gusano de los c*%!!&!…

Tomate cosechado. Uno. Pero sabroso.

Tomate cosechado. Uno. Pero sabroso.

El jodío gusano terminando de zamparse el otro tomate.

El jodío gusano terminando de zamparse el otro tomate.

Como la recolección no me llevó demasiado tiempo, pude dedicar un rato a tareas de mantenimiento (poda, abonado, entutorado) y a observar que en líneas generales las plantas van todas bastante bien. Aquí una muestra…

Albahaca enorme.

Albahaca enorme.

Una de las tres plantas de calabaza.

Una de las tres plantas de calabaza.

La higuera.

La higuera.

Una de las plantas de pimiento. El resto van bien también.

Una de las plantas de pimiento. El resto van bien también.

La gran planta de piña.

La gran planta de piña.

La planta de sandía abriéndose hueco.

La planta de sandía abriéndose hueco.

Y otra de las tomateras.

Y otra de las tomateras.

En cuatro días paso de nuevo, a ver qué me encuentro (ainsh, nerviooooooossss…).

Más instalación de riego por goteo

El domingo pasado decidí seguir con la invasión irremediable de la terraza delantera, ya que hay que ir trasplantando múltiples cosas que ya no pueden aguantar más con poco espacio en macetas o semilleros.

Soy, por lo general, bastante inútil con las manualidades de todo tipo, pero armado de paciencia y a costa de destrozarme las manos como un gañán, conseguí instalarlo sin mayor dificultad.

Sacando un ramal del riego existente he montado toda una hilera central para tener unas cuantas macetas, y alguna otra que todavía caerá en unos días.

¡Esto no para!

Material listo: microtubo, tés, codos y difusores. Yo sólo tenía que poner algo de maña y mi titánica fuerza.

Material listo: microtubo, tés, codos y difusores. Yo sólo tenía que poner algo de maña y mi titánica fuerza.

Instalación central de la terraza lista: dos difusores por maceta, por si acaso.

Instalación central de la terraza lista: dos difusores por maceta, por si acaso.

Y así quedó con sus plantas. Hay hueco aún para otras 3 o 5 macetas más.

Y así quedó con sus plantas. Hay hueco aún para otras 3 o 5 macetas más.

En las macetas nuevas trasplanté los plantines más avanzados y que no fueran trepadores; esos los dejaré para la terraza trasera, donde sopla menos el viento.

De izquierda a derecha: un melón y una sandía.

De izquierda a derecha: un melón y una sandía.

Y de delante a atrás: mi super piña, una calabaza y un calabacín.

Y de delante a atrás: mi super piña, una calabaza y un calabacín.

 

Mantenimiento en el huertico

Este domingo, con la ayuda de Alex, me he dedicado a pasar la ITV del huertico: chapa, pintura y cambio de filtros. Algunas plantas necesitaban una puesta a punto, otras directamente irse a tomar viento fresco, así que hemos aprovechado que hacía buen día y nos hemos liado a ello.

Lo primero que he hecho, guantes mediante, ha sido limpiar las acelgas de pulgón. Se ve que al recolectar el otro día unas buenas hojas, la planta está más débil, o más sexy, o más propensa… qué sé yo… el caso es que tenían bastante pulgón todas ellas. Ya tenía comprado un tratamiento de hace un tiempo, así que ha sido preparar la mezcla y, con bastante paciencia, aplicarla en todas las hojas.

Tratamiento listo.

Tratamiento listo.

Pulgones a mí...

Pulgones a mí…

Lo siguiente ha sido abordar el tema de los rabanitos. Se supone que es el cultivo más fácil y rápido, pero yo llevo cuatro de cuatro fiascos. O compré las únicas semillas que no se transforman en rábanos o no tengo ni pajolera de cultivarlos, pero el caso es que otra vez agua. En este caso han llegado a crecer bastante las plantas, pero se estancaron hace un tiempo y nada, no evolucionan. Cortamos de raíz y a otra cosa.

Rábanos alicaidos.

Rábanos alicaidos.

Rábanos eliminados.

Rábanos eliminados.

Más fiascos. Las semillas frutales que intenté germinar, en concreto de manzana, pera y mandarina, niet. Caca para mí. Así que otras que han ido a la basura. La siguiente vez voy a intentarlo con el método de la servilleta, que en tierra no me han funcionado.

Semillas de manzana, pera y mandarina, para el niño y la niña...

Semillas de manzana, pera y mandarina, para el niño y la niña… siempre que quieran meter la mano en la basura.

La hierbabuena también necesitaba un repasito, para ser sinceros. Era tocarla y caérsele cinco o seis hojas. Tijeras en mano le pegamos una buena poda (esta vez a cargo de Alex). Mucha hoja mustia y algunas blanquecinas con algún tipo de enfermedad, pero anda que una buena tijera no pueda solucionar. Y que no cunda el pánico, que están llenas de brotes y hojas jóvenes, así que no parece peligrar su futuro y aún no debe pasar a llamarse hierbamala.

Hierbabuena con necesidad de cortar puntas, teñir y marcar.

Hierbabuena con necesidad de cortar puntas, teñir y marcar.

Algunas hojas con muy mal aspecto.

Algunas hojas con muy mal aspecto.

Y ya que estábamos en plan destructor, decidimos reducir la superpoblación de perejil, que por otro lado tampoco es que le demos mucha salida en casa. De dos macetas repletas hemos dejado dos plantitas en pequeñas macetas y otras dos juntas en una mayor. Y que den las gracias, que a punto estuve de mandarlas todas a freir. Buenas raíces calzaban, eso sí.

Macetas plagadas de perejil.

Macetas plagadas de perejil.

Alex después del repicado del perejil.

Alex después del repicado del perejil.

A la piña también la hemos sacado para que le diera un poco el aire, y mientras miraba hacia otro lado, le hemos rapado las puntas más pochillas para que siga en forma. Ni se ha quejado.

Piña previo paso por una pequeña poda de saneamiento.

Piña previo paso por una pequeña poda de saneamiento.

Luego le hemos pegado un buen riego a todas las plantas, esta vez con su dosis de caca de pingüino, para que se alimenten como es debido. Es regarlas con esto y se ponen como motos.

Alex regando a conciencia.

Alex regando a conciencia.

Por último, las peques se han dedicado a empezar un par de experimentos de un proyecto de huertico que le han regalado a Alex por su cumple y que viene equipado a tope, con sus semillas, vasitos de germinación, pastillas de turba, etc… una chulada.

Alex preparando semillas para germinación.

Alex preparando semillas para germinación.

Marta eligiendo semillas con las que experimentar.

Marta eligiendo semillas con las que experimentar.

Las peques trasteando con las semillas.

Las peques trasteando con las semillas.

 

Más experimentos y siembra

Hoy he dedicado un rato a experimentos varios en el huertico, casi todos sacados de La huertina de Toni.

Lo primero que he conseguido, después de dos intentos fallidos, es hacer germinar unas lentejas para hacer un enraizante natural. Los dos primeros intentos acabaron en fiasco poniendo las lentejas en agua y tapándolas con un paño. Al cabo de una semana no sólo no habían germinado, sino que la peste a muerto que echaban era infumable.

El tercer intento ha sido basándome en otros vídeos de youtube, por los que sólo había que dejar a remojo una noche las lentejas (como para cocinarlas), quitarles el agua y dejarlas húmedas al solete. Así, en dos días estaban bien germinadas.

Lentejas germinadas, Listas para ser trituradas.

Lentejas germinadas, Listas para ser trituradas.

El siguiente paso ha sido batirlas con un poco más de agua y mezclar la leche resultante con más agua (proporción de 10 a 1 entre agua y leche lentejosa). El resultado es un enraizante natural que ya iba demandado la piña y algún que otro plantón trasplantado.

Es importante no duchar a los niños con esto, que si no echan raíces y no hay quien los eche de casa cuando cumplan una edad…

¿MIlk shake? No, batido de lentejas para las plantas.

¿MIlk shake? No, batido de lentejas para las plantas.

Luego he pasado a los nuevos experimentos de regeneración y siembra.

Por un lado he puesto un par de zanahorias para tratar de regenerarlas desde el muñoncete de la cabeza (joer, ¿cómo se llamará esa parte de la zanahoria?). En fin, tan sencillo como ponerlas en un cuenco con un poco de agua, la justa para que no llegue a taparlas por completo. El resultado, a expensas de que salgan o no, no puede ser más simpático. Mirad fijamente la foto durante 10 segundos y tratar de no reíros…

¿No parece un simpático ser? Sus ojos te vigilan...

¿No parece un simpático ser? Sus ojos te vigilan…

Con unas pocas lentejas germinadas he preparado otro semillero en un tetra brick, a ver si crecen y se hacen planta de lentejas (joer de nuevo, ¿cómo se llama la planta de las lentejas?). Un poco de tierra y un buen riego como siempre.

Por último, he plantado semillas de limón y de pera. En ambos casos, he sacado y limpiado bien las semillas de la fruta, las he abierto un poco con ayuda de un cuchillo y las he plantado en unos vasos de yogur. Encima he colocado una servilleta húmeda, para que retengan mejor el agua y el calor.

De limón van cinco semillas, pero en la pera sólo había una miserable pipa, así que no sé si habrá suerte o no. El caso es probar.

Una semilla de pera y cinco de limón. ¿Tendremos frutales algún día?

Una semilla de pera y cinco de limón. ¿Tendremos frutales algún día?

Pues esto es lo que ha dado un ratillo de la tarde de hoy.

Aprovecho y os enseño cómo van los otros experimentos que hemos ido haciendo.

La piña sigue bien hermosa y después de un mes del trasplante, parece que va bien. Hoy le ha caído riego con enraizante, a ver si eso le ayuda a seguir en forma.

Piña creciente.

Piña creciente.

Interior de la piña. Color verde y brotes sanos.

Interior de la piña. Color verde y brotes sanos.

Los aguacate llevan ritmos desacompasados. Uno de ellos ya ha terminado de abrirse por completo y está sacando una raíz que crece a un ritmo de un centímetro diario, así que pronto tocará trasplantarlo a maceta. El otro se va agrietando poco a poco, pero aún parece que no se anima a eclosionar y mostrarnos sus partes íntimas. Seguiremos esperando.

Aguacate Uno. ¡Raíces fuera!

Aguacate Uno. ¡Raíces fuera!

Aguacate Dos. A su ritmo.

Aguacate Dos. A su ritmo.

 Por último, os dejo una foto de familia de todos los experimentos, que andan compartiendo espacio y copando poco a poco los huecos que encuentro sin que Cris se de cuenta ;)

Foto de familia de los experimentos: aguacates, lentejas, piña, zanahorias, limones y pera.

Foto de familia de los experimentos: aguacates, lentejas, piña, zanahorias, limones y pera.

 

Trasplantando la piña

Dos meses después de haber preparado la piña para el experimento visto en La huertina de Toni, hoy me he decidido a trasplantarla a maceta. Hace unos diez días que empezaron a salirle raíces y hoy ya estaban de unos tres centímetros, más que suficiente (espero) como para soportar el trasplante y que aguanten.

El aspecto puede parecer un poco chungalí, pero las raíces están bien y el interior de la planta tiene unos brotes verdes bien sanotes, así que su aspecto exterior de planta homeless no ha conseguido engañarme para ver que está resana.

Piña con aspecto mustio y putrefacto, modelo Piña Walking Dead.

Piña con aspecto mustio y putrefacto, modelo Piña Walking Dead.

Esos pelánganos son las raíces.

Esos pelánganos son las raíces.

Brotes verdes en su interior.

Brotes verdes en su interior.

Tal y como explica Toni en su vídeo (pero con menos acento asturiano ;)), he arrancado algunas de las hojas exteriores más pochas, he llenado una maceta no demasiado grande de tierra y la he plantado tal cual. Un buen riego, y ahora a buscarle un hueco donde le de el solete y no haga frío. Ha quedado molona, ¿que no?

Ah, se me olvidaba. Como en esta casa le ponemos nombre a todo, la piña no podía ser menos, y después de mirarla a los brotes fijamente unos segundos, he visto claramente que tiene cara de llamarse Lucía. Bienvenida a casa.

Lucía la piña.

Lucía la piña.

Crece que te crece

Como comentaba en el último post, la realidad del huertico es que en estos momentos no necesita excesivos cuidados. Las plantas van a su rollo, creciendo tranquilamente y sin necesidad de mucho riego. Pero la verdad es que la mayoría de las plantas están creciendo bien, salvo los rábanos que andan más mustios que Bustamante después de cortar con su novia.

Las que están en semillero, cebollas y puerros, van despacio pero seguras. Sobre todo las cebollas, que han pegado un buen estirón en la última semana y se van venciendo hacia los lados. Dos se pocharon, así que de momento siguen compitiendo 38 plantas. Si salen todas adelante vamos a tener para unos buenos sofritos, más si contamos a los puerros, que son 37 supervivientes.

Semillero de puerros y cebollas, ¡esto marcha!

Semillero de puerros y cebollas, ¡esto marcha!

Las escarolas parece que también se van recuperando desde que las puse a la sombra en parte de atrás. Aquí un la que mejor va, el resto a la zaga, salvo una que entró a boxes para nunca más salir.

Escarola prometedora.

Escarola prometedora.

Los experimentos vistos en La huertina de Toni van bien también. Los pipos de aguacate empiezan a agrietarse, mientras que la piña muestra nuevos brotes verdes. Eso sí, el agua de la piña huele a ¡diossantoestoquéascoes!

Los experimentos, compartiendo espacio con otras planticas

Los experimentos, compartiendo espacio con otras planticas

Las judías verdes me despistan. Bueno, casi todas, que una ha caído en acto de servicio y tengo reemplazarla. El resto combinan zonas de la planta bastante mustias (sobre todo hojas) con otras más verdes y sanotas. Incluso han asomado algunas florecillas la mar de simpáticas.

Flor de judía, emana simpatía... lara la la...

Flor de judía, emana simpatía… lara la la…

Los ajos, mmm… creo que la primera remesa está acabada, y me temo que ha sido por exceso de riego. Pocheishon, pocheishon… así que planté otro par y estoy controlando más el tema del agua. Estos parece que van mejor.

Ajos repochos.

Ajos repochos.

Las zanahorias han sido la gran alegría últimamente. No sólo las que he sembrado directamente en maceta (para no tener que trasplantarlas, que parece que no les iba muy bien) sino las que sufrieron el proceso de trasplante. Están verdes y bien frondosas. De hecho, en breve les toca el aclareo para hacer hueco. Pintan bon.

Zanahorias trasplantadas que empiezan a crecer.

Zanahorias trasplantadas que empiezan a crecer.

Zanahorias en maceta, ¡¡a tope!!

Zanahorias en maceta, ¡¡a tope!!

Mi mayor frustración están siendo los rábanos. Se supone que a los 40 días estaban listos, pero los míos ni por asomo. Los trasplantados palmaron, los que sembré en plan bosque están para el arrastre, y sólo la tanda que sembré en hileras parece que puede tener algo de futuro. Pero ya no tengo mucha esperanza en ellos, la verdad…

Talado el bosque, se han ido al carajo los que quedaron.

Talado el bosque, se han ido al carajo los que quedaron.

Rábanos en hilera, ¿sobrevivirán?

Rábanos en hilera, ¿sobrevivirán?

Dejo para el final mi favorita, ¡la acelga! Después de morir unas cuantas y de no dar un duro por ellas, parece que cambio de clima hacia el fresquete les han venido de perlas. Están creciendo a un ritmo tal, que si acercas la oreja las oyes desarrollarse, ¡son una pasada!

Acelgas requetebien.

Acelgas requetebien.

Y hasta aquí la actualización. Lo siguiente creo que va a ser reponer la judía que palmó y sembrar más cebollas y puerros, para ir escalonando su producción. ¡Seguiré informando!

 

Estado de la nación hortelana

Hace poco más de mes y medio que arrancó este proyecto hortícola experimental. Como ahora estoy en fase observadora, ya que ni tengo hueco para plantar más, ni tocan labores de aclareo o repicado urgentes, pues por pasar el rato dejo aquí un estado de la nación hortelana.

En líneas generales estoy encantado, entretiene bastante a la par que relaja, y como no hay que dedicarle demasiado tiempo, pues se lleva bien.

Y como diría Jack el Destripador, vayamos por partes:

Los rabanitos están en fases diversas: los primeros que planté, tienen toda la pinta de que el trasplante no les vino bien. De hecho deberían estar ya como para la recogida, aunque me temo que va a ser para tirarlos y hacer hueco. Pintan a fiasco.

Los que sembré a boleo en esa misma cesta han crecido mucho y están muy alargados, lo cual desconozco si es bueno o no. Les he hecho un aclareo, pero tienen tal revoltijo que no sé en qué terminarán. Pintan a qué sé yo.

Los que sembré en el recipiente de corcho están bonicos (los que sobrevivieron al ataque del terrorífico gusano mutante cabr*n), con un tallo muy rojo que si todo va bien debería hincharse hasta formar rabanicos comestibles. Aunque llevan tiempo en esa misma fase. Pintan bien.

El bosque de rábanos en primer plano, los cuasifiambres al fondo.

El bosque de rábanos en primer plano, los cuasifiambres al fondo.

Estos andan sacando más hojas y con buen color.

Estos andan sacando más hojas y con buen color.

Las cebollas andan todas en sus semilleros individuales, después de haberlas sembrado en grupos también en el semillero y de haberles hecho el repicado. Están todas bastante sanotas y bien erguidas, lo que me da buena esperanza de que sigan su curso. Pintan bien.

Las cebollas en sus semilleros individuales, ¡firmes!

Las cebollas en sus semilleros individuales, ¡firmes!

 

Los puerros siguen tranquilamente en su bol de ensalaba del Mc Donald’s. Ahí los sembré y de momento ahí seguirán unos días más, hasta que me de la vena y les haga el repicado como a las cebollas. Parecen tranquilos y no se quejan. Pintan bien.

Los puerros a su rollo, como buenos colegas.

Los puerros a su rollo, como buenos colegas.

 

Las judías verdes han pasado por varias etapas: tras sembrarlas en tetra bricks salieron y se desarrollaron a toda leche; una vez pasadas a su cesto definitivo empezaron a tirar para arriba como posesas hasta que les puse los tutores y se enredaron como si no hubiera mañana. De sopetón se les pusieron las hojas amarillas, ¡alerta centinela!, pero después de quitarle las hojas pochas parece que se han recuperado y siguen su crecimiento. La buena señal es que las hojas superiores siguen saliendo y tienen un color muy verde. Pintan regular tirando a bien.

Las judías verdes, ¡hasta el infinito y más allá!

Las judías verdes, ¡hasta el infinito y más allá!

 

Las habas han sido las últimas en llegar, y además están castigadas fuera de la zona cerrada, ahí solas. No es que se hayan portado mal, pero no había sitio y al parecer aguantan bien el frío, así que fuera andan. Tardaron en asomar, pero llevan un ritmo genial  y parecen las plantas más sólidas de todas. Ahora tengo el problema de que en la misma maceta han germinado y crecido las seis semillas, así que igual toca diezmarlas para que se queden dos o tres con todo el territorio. Pintan bien.

Habas, sanas y sin dar guerra.

Habas, sanas y sin dar guerra.

 

Los experimentos con la piña y los aguacates ahí van, en sus cuencos, bebiendo agua poco a poco y decidiendo si tiran o no. Los aguacates hace un tiempo que han empezado a agrietarse, lo cual creo que es buena señal de que puede empezar a asomar la planta, mientras que la piña parece ir también bien, porque aunque las hojas de fuera están bastante secorras, las de dentro están muy verdes y con buen aspecto. Pintan bien.

La piña y los pipos de aguacate, lentos pero seguros.

La piña y los pipos de aguacate, lentos pero seguros.

 

Los espárragos son los que me tienen más desconcertado, porque no tengo ni pajolera idea de qué hacer con ellos. Siguen en su semillero y parecen estar a gusto, pero por lo poco que he encontrado en internet, no sé si les toca trasplante, cuándo o en qué condiciones. Tendré que seguir investigando cuál es su proceso vital. Pintan qué sé yo.

Arbolillos de espárrago, ¿qué será de vosotros?

Arbolillos de espárrago, ¿qué será de vosotros?

 

Las acelgas son las que peor lo llevan. Desde el trasplante no levantan hoja. Varias de ellas se han pochado del todo, otras han tenido hojas amarillentas que he tenido que quitar, y sólo unas pocas parecen tener el aspecto adecuado. La caja que tiene a la mayoría no puede presentar peor aspecto, un drama. Pintan a fiasco.

Puf, qué desolación de cesto...

Puf, qué desolación de cesto…

 

Los ajos también me tienen con la mosca detrás de la oreja. Al germinar salieron todos con mucha fuerza, creciendo bastante rápido salvo uno de ellos, que salió, vio el percal, y se metió para dentro de nuevo para nunca más salir. Después de haber brotado fuerte y rápido, llevan una racha pelín estancados, e incluso uno de ellos parece tristón y con ganas de dejar de luchar. Pintan qué sé yo.

Ajos algo estancados en su crecimiento.

Ajos algo estancados en su crecimiento.

 

Las zanahorias tampoco me dan muy buenas vibraciones. Las que trasplanté a las dos macetas tienen todas las papeletas de no triunfar. Han mutado sus plantas, pero son realmente enanas y no parece que avancen. Pintan a fiasco.

Las que dejé en el semillero, sin embargo, están algo más saludables, y ya puestos, he sembrado unas pocas más en una maceta, a ver qué tal. Pintan a qué sé yo.

Zanahorias en ramilletes, no tienen mal aspecto pero no crecen.

Zanahorias en ramilletes, no tienen mal aspecto pero no crecen.

 

Las escarolas, por último, no tienen mal aspecto, pero no crecen mucho. Igual es que tardan en coger su ritmo después del efecto del trasplante, porque van sacando nuevas hojillas y tienen bastante buen color, pero con un tamaño mini aún. Ayer pasé 8 de las 11 a la parte de atrás de la casa, a ver si la sombra les va mejor como parece que debe ser. Pintan bien.

Las escarolas parecen haber arraigado bien en sus macetas.

Las escarolas parecen haber arraigado bien en sus macetas.

 

Y esto es todo por el momento. Ahora toca comprar humus liquido para aportarles nutrientes en los siguientes riegos (¡como el kiko se van a poner!) y seguir atentos.