El huerto se queda en casa

O lo que es lo mismo, nosotros nos vamos de vacaciones.

Mañana salimos para (no) volver, así que tenía que hacer unas últimas operaciones en el huertico, a pesar de que no descarto un par de saltos para visitarlo en las próximas fechas.

Para empezar, he trasplantado algunas plantas que no podía dejar en su estado actual por no tener riego. Las he pasado a tres maceteros vacíos que tenía con riego en la terraza trasera, aunque no sé cómo lo llevarán, si era demasiado pronto… qué sé yo.

En concreto eran el limonero -que llevaba en su actual recipiente desde enero-, el granado -que no pinta muy sano- y una lavanda -que tampoco tiene la mejor cara posible-. Me jodería bastante perder el limonero, pero había que hacerlo. Alea jacta est.

LAvanda, granado y limonero listos para el trasplante.

LAvanda, granado y limonero listos para el trasplante.

En su destino actual.

En su destino actual.

A continuación he cosechado todo lo que estaba para comer, para llevárnoslo al pueblo y disfrutarlo allí. Las últimas cebollas -el año que viene más, seguro-, los puerros -finillos por haber mucha densidad de plantación, pero ricos- y ¡un pimiento de padrón!

La cosecha.

La cosecha.

Los puerrillos: finos pero sabrosos.

Los puerrillos: finos pero sabrosos.

Las últimas cebollas de la temporada.

Las últimas cebollas de la temporada.

¡Y el pimientico! El otro pequeñajo no iba ni palante ni patrás.

¡Y el pimientico! El otro pequeñajo no iba ni palante ni patrás.

Uno de los tomates ha mutado de color, pasando del verde pálido a un rojo anaranjado que produce una fe total en que va a estar rico, rico.

¡Maduraaaaaaaaa!

¡Maduraaaaaaaaa!

Por último, una ensalada casi 100% del huertico que nos zampamos hace dos días. Quitando el melocotón, el resto es producción casera: lechuga, rúcula, cebolleta y albahaca, ¡gloriosa!

Ensalada rica del huertico.

Ensalada rica del huertico.

En fin, a ver qué tal se da el huertico en verano y nos vemos a la vuelta. ¡Felices vacaciones!

Cosecha de pimientos y puerros

Hace un calor infumable. Eso es así. Pero aunque muchas de las plantas están sufriendo de lo lindo con estas temperaturas, otras parece que estén hechas para ponerse a tono con semejante calorina.

Por ejemplo, las tomateras parece que lo llevan bastante bien, porque las cuatro plantas tienen algún ejemplar ya asomando.

Tomatera 1: rechoncho tomate

Tomatera 1: rechoncho tomate

Tomatera 2: un par de ejemplares pequeños

Tomatera 2: un par de ejemplares pequeños

Tomatera 3: el campeón.

Tomatera 3: el campeón.

Las judías verdes también parece que lo llevan bien con tanto calor, y alguna otra como la albahaca o la calabaza. Al resto le cuesta más.

Las calabazas siguen creciendo bastante rápido.

Las calabazas siguen creciendo bastante rápido.

Las judías verdes, firmes y creciendo con buen color.

Las judías verdes, firmes y creciendo con buen color.

Esto es lo que le pasa a una lechuga si no la cosechas a tiempo.

Esto es lo que le pasa a una lechuga si no la cosechas a tiempo.

La última planta de pimiento que trasplanté parece que va bien.

La última planta de pimiento que trasplanté parece que va bien.

El resto de plantas lo llevan como pueden...

El resto de plantas lo llevan como pueden…

Y ahora vienen las dos cosechas del día, que además suponen estreno en ambos casos.

Por un lado, tres puerrillos. Hay bastantes, pero como no tenía ni idea de si estarían buenos o no, pues he sacado solo tres a ver qué tal. Pequeños por falta de espacio (llené bastante las macetas) pero con un color estupendo. Los hemos preparado en un revuelto con trigueros y estaba de escándalo.

Nuestros tres primeros puerros. Un color precioso.

Nuestros tres primeros puerros. Un color precioso.

El revuelto de trigueros y puerros, de coña.

El revuelto de trigueros y puerros, de coña.

Y por otro lado he tenido que recoger los dos primeros pimientos de padrón porque ya llevaban varios días con un tamaño como para ser recogidos. He intentado esperar a alguno otro que viene detrás, pero frente a la opción de que se pasaran o algo, me he decidido a cortarlos.

Los he hecho fritos con un poco de sal. Y nos los hemos rifado Cris y yo a modo de ruleta rusa (unos pican y otros nooooonnnnn….). Sólo os diré una cosa: uno de los dos picaba como el mismo demonio. Y el mío estaba exquisito ;)

Los dos pimienticos de padrón.

Los dos pimienticos de padrón.

Y aquí listos para la cata.

Y aquí listos para la cata.

 

 

 

 

Relleno puerros y experimentos de las peques

Este fin de semana ha tocado seguir con labores de mantenimiento. Sí se nota que el solete va ayudando a que las plantas trasplantadas hace tiempo (puerros, cebollas) cojan buen ritmo de crecimiento y que el semillero de primavera esté desbocado, pero por lo demás, poca tarea estas últimas semanas.

Como decía, los puerros están creciendo rápido desde que los trasplanté, así que ha tocado cubrirlos con una nueva capa de sustrato para mantener tapada la mayor parte posible y así favorecer que se blanqueen lo máximo posible.

Puerros a punto de ser rellenados con más sustrato.

Puerros apunto de ser rellenados con más sustrato.

Una planta invitada que ha crecido entre los puerros y que he procedido a arrancar.

Una planta invitada que ha crecido entre los puerros y que he procedido a arrancar.

También le he hecho un primer aclareado al semillero de primavera, para ir seleccionando las plántulas más pintonas y que las demás no les quiten el agua y el alimento. Como podéis ver, el semillero está de fiesta, especialmente por los calabacines, las calabazas y las sandías, que están como árboles, en breve pidiendo el trasplante.

Bosquecillo semilleril.

Bosquecillo semilleril.

Por último, hemos sembrado unas cuantas plantas que les han germinado a las peques, siguiendo el experimento de la semana pasada. Algunas son una pasada ver cómo evolucionan a través del cristal con cuatro gotas de agua, ¡es genial!

Los dos vasos con las semillas germinadas.

Los dos vasos con las semillas germinadas.

Y aquí en su nuevo hábitat hasta que se desarrollen un poco más.

Y aquí en su nuevo hábitat hasta que se desarrollen un poco más.

 

Semilleros de primavera y últimos trasplantes de cebollas y puerros

Este fin de semana tocaba ponerse ya con los semilleros de primavera, pero antes había que acometer el trasplante de las últimas cebollas y puerros que no tenía claro cómo acomodar. La decisión final: un pedazo de macetero para once puerros y las cebollas a modo de cebolleta, más juntas que si fueran en metro.

Últimos puerros a la espera de ser trasplantados.

Últimos puerros a la espera de ser trasplantados.

Las cebollas, desmelenadas, a la espera de su trasplante.

Las cebollas, desmelenadas, a la espera de su trasplante.

Con la ayuda de Alex, fuimos aseando cada plantita y trasplantándola al lugar que le corresponde, y aunque hacía un frío como para hacérselo mirar, lo pasamos bien… es una tarea bastante gozosa.

Quince cebollas en una cesta, después de cortarles las puntas y parte de la raíz.

Quince cebollas en una cesta, después de cortarles las puntas y parte de la raíz.

El resto de las cebollas, en macetas de a dos y tres.

El resto de las cebollas, en macetas de a dos y tres.

El siguiente escollo a solventar era el del espacio. Teníamos muchas cebollas y puerros trasplantados, pero ¿dónde berzas los metíamos? La solución tampoco me llevó demasiado tiempo. A tomar por saco las escarolas y las plantitas de puerro y cebolla que seguían en tetra bricks. Las escarolas, por más que mi cerebro quería engañarse a sí mismo, no estaban para alimentar a nadie, que después de cinco meses para salir parecían más de corcho que otra cosa. Y las semillas de cebolla y puerro, en fin, que se me fue la mano con las cantidades. Así que todo a mejor vida y a dejar hueco.

Escarolas de plástico. Aunque parezcan saludables no estaban para comer... fiasco.

Escarolas de plástico. Aunque parezcan saludables no estaban para comer… fiasco.

Una vez acabada esta fase, pasamos a la realmente importante de estos días, el semillero de hortalizas de primavera. Primero, como siempre, preparar un semillero con buen sustrato…

Semillero de primavera preparado.

Semillero de primavera preparado.

Lo segundo, pensar bien cuántas semillas plantar de cada hortaliza para no liarla parda cuando toque el trasplante a las macetas definitivas…

Semillero repleto y listo.

Semillero repleto y listo.

De arriba a abajo y de izquierda a derecha tenemos: 3 de pimientos de padrón, 4 de pimiento italiano, 3 de guindillas, 4 de cherry, 3 de tomates Roma, 3 de Raf, 5 de calabacín, 3 de sandía, 2 de calabaza, 5 de melón y 5 de cogollos. ¡Ahí es nada!

Por último, le buscamos un hueco en la mesa del cerramiento de la entrada, para que por el día les de bien el solete. Por las noches pasan a dormir dentro, junto a un radiador del salón.

El semillero en su ubicación durante el día.

El semillero en su ubicación durante el día.

Para terminar, os muestro la evolución de otras plantas.

Extrañándome porque el limonero no asomaba ni para atrás, rasqué un poquillo la tierra y ¡sorpresa! Ahí estaba el jodío, plegado y agazapado. Un par de días después ya asoma erguido.

Mi limón, mi limoneroooo...

Mi limón, mi limoneroooo…

Y para cerrar, observad qué rápido han germinado la albahaca y el pepino, en sólo 5 días ya estaban así. Hay que ver, cómo me crece el pepino, oiga ;)

El romero duerme mientras la albahaca y los pepinos ya despuntan.

El romero duerme mientras la albahaca y los pepinos ya despuntan.

 

 

 

 

Trasplante puerros y primera cosecha

Hoy ha sido un día emocionante. Como podéis leer en el título, después de 4 meses, hemos recogido los primeros frutos de la huerta comestibles… en concreto, el primero: un ajo tierno.

Nuestro primer ajo tierno, listo para alimentarnos.

Nuestro primer ajo tierno, listo para alimentarnos.

Me he venido arriba y he sacado un siguiente ajo, que ha resultado ser tan tierno como Chuck Norris. Aunque me ha resultado curioso ver cómo sigue tan claramente el diente de ajo original, con su planta y sus raíces. Mola, ¿no?

Ajo no tierno. Un tipo duro.

Ajo no tierno. Un tipo duro.

Lo que ya iba tocando era trasplantar los puerros y las cebollas, que me traen de cabeza últimamente, porque tengo cerca de cuarenta de cada y no sé dónde berzas ponerlas (¡falta espacio!). En fin, que por empezar por algún lado, lo he hecho por los puerros.

Cuarenta puerros listos para cambiar de hábitat.

Cuarenta puerros listos para cambiar de hábitat.

Los he ido sacando de uno en uno y separando la tierra de los semilleros (importante no haberlos regado el último día para que la tierra se desprenda bien). Les he cortado un poco las raíces demasiado largas y listo.

Puerros listos para ser trasplantados.

Puerros listos para ser trasplantados.

Un buen manojo de puerros, ¡que olían a puerro!

Un buen manojo de puerros, ¡que olían fenomenal a puerro!

En este caso, es necesario tener macetas profundas para que el puerro pueda desarrollarse. Rellenamos bien de tierra, dejando unos diez centímetros hasta el borde. De esta manera, cuando los puerros se vayan desarrollando, los iré cubriendo con más tierra para que la parte blanca sea lo más larga posible.

Se hacen unos agujeros de unos diez centímetros, separados entre sí otros tantos (o un poco menos) y se dejan los puerros dentro. Se les echa agua hasta cubrir los agujeros y se tapa con un poco de tierra. No hay que apelmazarlo para que el puerro se pueda desarrollar bien.

Maceta grande con unos diez puerros, en invernadero.

Maceta grande con unos diez puerros, en invernadero.

Otra maceta más pequeña, a la intemperie.

Otra maceta más pequeña, a la intemperie.

A partir de aquí, sólo queda esperar a ver cómo evolucionan, especialmente los que están en el exterior… y pensar qué hago con los otros veinte que siguen en el semillero esperando un nuevo hogar.

¿Qué nos comeremos primero?

Después de algunos fiascos en casi todo lo que he plantado, hoy toca sacar pecho y mostrar los avances, que hay algunas plantas que van viento en popa a toda vela. Si nada se tuerce, en breve estaremos hincándole el diente a alguna de las verduras más pintonas. La duda es, ¿cuál será la primera en caer?

Tiene pinta de que nos vamos a estrenar con una escarola. Ésta es la más desarrollada, pero hay otras tres o cuatro que no le van a la zaga… ¡ensalada!

¡Quita las zarpas de mi escarola!

¡Quita las zarpas de mi escarola!

La otra opción más cercana parece que son las acelgas. Y si no, atención a la evolución del 27 de noviembre…

Acelgas requetebien.

Acelgas requetebien.

Al 12 de diciembre, ¡ole mis acelgas!

Acelgas XL.

Acelgas XL.

Y así, como que estén a la vista para zampar en breve… pues nada más, la verdad. Pero bueno, hay otras cuentas que van bien, como las zanahorias, las habas, o la última tanda de ajos.

¡Ah! Y que no se me olvide el sorpresón de la semana pasada. Una de las plantas de judías verdes, que están las pobres moribundas, en un último estertor eruptivo, ¡ha soltado un par de judías! Son pequeñas, pero coñe, son judías y habrá que hacer algo con ellas, ¿alguien tiene alguna receta de un pincho -uno, no dos- bueno bueno con judía verde? Se agradecería…

No son los pendientes de Cris, ¡son judías verdes!

No son los pendientes de Cris, ¡son judías verdes!

También he vuelto a sembrar rabanitos, a ver si con el consejo de no inundarlos en exceso soy capaz de que se desarrollen. Vamos por el cuarto intento, pero no desespero…

Cuarta generación de rabanitos.

Cuarta generación de rabanitos.

Por último, un repaso rápido a las cebollas y los puerros, que van como un tiro. Solo se diferencian por el modelo de peinado que me llevan: los puerros van rollo engominados, bien de punta y ordenaditos, mientras que las cebollas se han desmelenado en plan metalero y están desgreñadas.

Y para seguir el ciclo, he plantado otros dos semilleros con más cebollas y puerros, así con suerte vamos teniendo siempre unas cuantas por tandas.

Elegantes puerros de peinado impecable.

Elegantes puerros de peinado impecable.

Cebollas melenudas.

Cebollas melenudas.

Más cebollas y puerros.

Más cebollas y puerros.

 A este paso, el siguiente post lo hago con mi cara zampando a dos carrillos. ¡Hasta la próxima!

 

Crece que te crece

Como comentaba en el último post, la realidad del huertico es que en estos momentos no necesita excesivos cuidados. Las plantas van a su rollo, creciendo tranquilamente y sin necesidad de mucho riego. Pero la verdad es que la mayoría de las plantas están creciendo bien, salvo los rábanos que andan más mustios que Bustamante después de cortar con su novia.

Las que están en semillero, cebollas y puerros, van despacio pero seguras. Sobre todo las cebollas, que han pegado un buen estirón en la última semana y se van venciendo hacia los lados. Dos se pocharon, así que de momento siguen compitiendo 38 plantas. Si salen todas adelante vamos a tener para unos buenos sofritos, más si contamos a los puerros, que son 37 supervivientes.

Semillero de puerros y cebollas, ¡esto marcha!

Semillero de puerros y cebollas, ¡esto marcha!

Las escarolas parece que también se van recuperando desde que las puse a la sombra en parte de atrás. Aquí un la que mejor va, el resto a la zaga, salvo una que entró a boxes para nunca más salir.

Escarola prometedora.

Escarola prometedora.

Los experimentos vistos en La huertina de Toni van bien también. Los pipos de aguacate empiezan a agrietarse, mientras que la piña muestra nuevos brotes verdes. Eso sí, el agua de la piña huele a ¡diossantoestoquéascoes!

Los experimentos, compartiendo espacio con otras planticas

Los experimentos, compartiendo espacio con otras planticas

Las judías verdes me despistan. Bueno, casi todas, que una ha caído en acto de servicio y tengo reemplazarla. El resto combinan zonas de la planta bastante mustias (sobre todo hojas) con otras más verdes y sanotas. Incluso han asomado algunas florecillas la mar de simpáticas.

Flor de judía, emana simpatía... lara la la...

Flor de judía, emana simpatía… lara la la…

Los ajos, mmm… creo que la primera remesa está acabada, y me temo que ha sido por exceso de riego. Pocheishon, pocheishon… así que planté otro par y estoy controlando más el tema del agua. Estos parece que van mejor.

Ajos repochos.

Ajos repochos.

Las zanahorias han sido la gran alegría últimamente. No sólo las que he sembrado directamente en maceta (para no tener que trasplantarlas, que parece que no les iba muy bien) sino las que sufrieron el proceso de trasplante. Están verdes y bien frondosas. De hecho, en breve les toca el aclareo para hacer hueco. Pintan bon.

Zanahorias trasplantadas que empiezan a crecer.

Zanahorias trasplantadas que empiezan a crecer.

Zanahorias en maceta, ¡¡a tope!!

Zanahorias en maceta, ¡¡a tope!!

Mi mayor frustración están siendo los rábanos. Se supone que a los 40 días estaban listos, pero los míos ni por asomo. Los trasplantados palmaron, los que sembré en plan bosque están para el arrastre, y sólo la tanda que sembré en hileras parece que puede tener algo de futuro. Pero ya no tengo mucha esperanza en ellos, la verdad…

Talado el bosque, se han ido al carajo los que quedaron.

Talado el bosque, se han ido al carajo los que quedaron.

Rábanos en hilera, ¿sobrevivirán?

Rábanos en hilera, ¿sobrevivirán?

Dejo para el final mi favorita, ¡la acelga! Después de morir unas cuantas y de no dar un duro por ellas, parece que cambio de clima hacia el fresquete les han venido de perlas. Están creciendo a un ritmo tal, que si acercas la oreja las oyes desarrollarse, ¡son una pasada!

Acelgas requetebien.

Acelgas requetebien.

Y hasta aquí la actualización. Lo siguiente creo que va a ser reponer la judía que palmó y sembrar más cebollas y puerros, para ir escalonando su producción. ¡Seguiré informando!