Habas, trasplantes y siembras varias

Hoy hemos llegado del pueblo tras la Semana Santa, y aparte de venir más cansado de lo que me fui, volvía con una cierta inquietud por saber si el riego que había dejado puesto habría sido suficiente. El panorama que me he encontrado no podía ser más positivo, porque aparte de que estaba todo en su sitio y nada se había secado, ¡las habas habían explotado!

Ha sido la leche, en una semana han pasado de tener frutos de apenas 1 o 2 centímetros ha calzar unas vainas tamaño Rocco King Size, ¡espectaculares!

Atención al tamaño de las habas, ¡ya quisiera alguno para sí!

Atención al tamaño de las habas, ¡ya quisiera alguno para sí!

Y además hay un buen puñado...

Y además hay un buen puñado…

Y unas pocas más.

Y unas pocas más.

Total, que viendo cómo andaban las habas, me he venido arriba y le he pegado una buena tunda al huertico: trasplantes, podas, siembras…

Empecemos por los trasplantes, casi todos de la siembra que hice a primeros de febrero en semilleros. Muchas plantas pedían más espacio para desarrollarse, y además se da que el sábado próximo vamos a empezar con el huertico de un amiguete al que he liado, así que me venía bien ir preparando el traslado de las plantas que le voy a llevar.

5 plantas de melón trasplantadas a recipientes intermedios.

5 plantas de melón trasplantadas a recipientes intermedios.

Las dos plantas de sandía, también a vasos intermedios. Estos me molan porque, al ser transparentes, puedo ver las raíces crecer.

Las dos plantas de sandía, también a vasos intermedios. Estos me molan porque, al ser transparentes, puedo ver las raíces crecer.

La albahaca. Por cierto, las que faltan las he ido devorando desde la tierra, ¡ñam!

La albahaca. Por cierto, las que faltan las he ido devorando desde la tierra, ¡ñam!

Así va mi precioso limonero.

Así va mi precioso limonero.

Y también he trasplantado algunos de los experimentos de Marta y Alex, en concreto una planta pequeña de guisantes que ya está echando frutos, y otras dos que no recuerdo qué eran…

El pequeño guisante (mirad el fruto en primer plano) y detrás una de las que no sé qué son.

El pequeño guisante (mirad el fruto en primer plano) y detrás una de las que no sé qué son.

Otra desconocida, ¿será el frijol?

Otra desconocida, ¿será el frijol?

El último trasplante ha sido para las dos plantas de pepino, que fueron las primeras en germinar y luego se han quedado un poco estancadas. A ver si con más espacio tiran para arriba.

Plantitas pepineras.

Plantitas pepineras.

Una de evolución, de las que me hacen bastante ilusión por ser frutales que nacen de semillas que yo mismo he cogido al comer la fruta, he germinado y sembrado. En este caso, el mandarino, pequeño aún, pero juguetón ya. ¿No parece el monstruo del Lago Ness medio fuera y medio dentro?

Mandarino simpático.

Mandarino simpático.

El romero también se me estaba resistiendo para hacerlo germinar, pero a la tercera o cuarta ha salido adelante. Pequeño pero matón.

Tímido romero asomando el hocico. Le llamaremos Constantino.

Tímido romero asomando el hocico. Le llamaremos Constantino.

Y otra sorpresa más, ¡esto es un no parar!, las semillas de granada que tenía por el método de la servilleta húmeda, también han germinado. En concreto dos, que rápidamente he procedido también a sembrar. ¡Será por frutales!

Semilla de granado germinada que he procedido a sembrar.

Semilla de granado germinada que he procedido a sembrar.

A continuación ha tocado la siembra. Como el semillero grande se me va quedando vacío con los trasplantes, he metido más leña, ¡que el ritmo no pare, no pare, noooooo! De izquierda a derecha, en la siguiente foto, repetimos albahaca, una fila de escarolas, y otra de lechugas (también repes, pero para ir teniendo de forma escalonada).

Cinco semilleros de albahaca, otros tantos de escarola y otros más de lechuga.

Cinco semilleros de albahaca, otros tantos de escarola y otros más de lechuga.

Nuevas variedades también andaban esperando a que fuera época propicia para la siembra, como eran las fresas (de las que he preparado seis semilleros) y la lavanda. Y ya venido arriba del todo, pruebo por enésima vez con los rabanitos, a ver si de una vez por todas doy con la tecla del éxito.

De izquierda a derecha: rábanos, lavanda y fresas.

De izquierda a derecha: rábanos, lavanda y fresas.

Este es el resumen de todo lo sembrado hoy.

Semillas listas esperando turno de sembrado.

Semillas listas esperando turno de sembrado.

Por último, y como siempre, un buen riego a todo lo trasplantado o sembrado, una buena barrida a la terraza y una colocación estratégica de todas las plantas, plantines y semilleros para aprovechar al máximo las condiciones, que además esta semana volverán las lluvias y temperaturas más bajas.

La terraza delantera, pidiendo a gritos más tubo de riego.

La terraza delantera, pidiendo a gritos más tubo de riego.

En el cerramiento se han quedado solo los plantines y los semilleros.

En el cerramiento se han quedado solo los plantines y los semilleros.

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Mantenimiento en el huertico

Este domingo, con la ayuda de Alex, me he dedicado a pasar la ITV del huertico: chapa, pintura y cambio de filtros. Algunas plantas necesitaban una puesta a punto, otras directamente irse a tomar viento fresco, así que hemos aprovechado que hacía buen día y nos hemos liado a ello.

Lo primero que he hecho, guantes mediante, ha sido limpiar las acelgas de pulgón. Se ve que al recolectar el otro día unas buenas hojas, la planta está más débil, o más sexy, o más propensa… qué sé yo… el caso es que tenían bastante pulgón todas ellas. Ya tenía comprado un tratamiento de hace un tiempo, así que ha sido preparar la mezcla y, con bastante paciencia, aplicarla en todas las hojas.

Tratamiento listo.

Tratamiento listo.

Pulgones a mí...

Pulgones a mí…

Lo siguiente ha sido abordar el tema de los rabanitos. Se supone que es el cultivo más fácil y rápido, pero yo llevo cuatro de cuatro fiascos. O compré las únicas semillas que no se transforman en rábanos o no tengo ni pajolera de cultivarlos, pero el caso es que otra vez agua. En este caso han llegado a crecer bastante las plantas, pero se estancaron hace un tiempo y nada, no evolucionan. Cortamos de raíz y a otra cosa.

Rábanos alicaidos.

Rábanos alicaidos.

Rábanos eliminados.

Rábanos eliminados.

Más fiascos. Las semillas frutales que intenté germinar, en concreto de manzana, pera y mandarina, niet. Caca para mí. Así que otras que han ido a la basura. La siguiente vez voy a intentarlo con el método de la servilleta, que en tierra no me han funcionado.

Semillas de manzana, pera y mandarina, para el niño y la niña...

Semillas de manzana, pera y mandarina, para el niño y la niña… siempre que quieran meter la mano en la basura.

La hierbabuena también necesitaba un repasito, para ser sinceros. Era tocarla y caérsele cinco o seis hojas. Tijeras en mano le pegamos una buena poda (esta vez a cargo de Alex). Mucha hoja mustia y algunas blanquecinas con algún tipo de enfermedad, pero anda que una buena tijera no pueda solucionar. Y que no cunda el pánico, que están llenas de brotes y hojas jóvenes, así que no parece peligrar su futuro y aún no debe pasar a llamarse hierbamala.

Hierbabuena con necesidad de cortar puntas, teñir y marcar.

Hierbabuena con necesidad de cortar puntas, teñir y marcar.

Algunas hojas con muy mal aspecto.

Algunas hojas con muy mal aspecto.

Y ya que estábamos en plan destructor, decidimos reducir la superpoblación de perejil, que por otro lado tampoco es que le demos mucha salida en casa. De dos macetas repletas hemos dejado dos plantitas en pequeñas macetas y otras dos juntas en una mayor. Y que den las gracias, que a punto estuve de mandarlas todas a freir. Buenas raíces calzaban, eso sí.

Macetas plagadas de perejil.

Macetas plagadas de perejil.

Alex después del repicado del perejil.

Alex después del repicado del perejil.

A la piña también la hemos sacado para que le diera un poco el aire, y mientras miraba hacia otro lado, le hemos rapado las puntas más pochillas para que siga en forma. Ni se ha quejado.

Piña previo paso por una pequeña poda de saneamiento.

Piña previo paso por una pequeña poda de saneamiento.

Luego le hemos pegado un buen riego a todas las plantas, esta vez con su dosis de caca de pingüino, para que se alimenten como es debido. Es regarlas con esto y se ponen como motos.

Alex regando a conciencia.

Alex regando a conciencia.

Por último, las peques se han dedicado a empezar un par de experimentos de un proyecto de huertico que le han regalado a Alex por su cumple y que viene equipado a tope, con sus semillas, vasitos de germinación, pastillas de turba, etc… una chulada.

Alex preparando semillas para germinación.

Alex preparando semillas para germinación.

Marta eligiendo semillas con las que experimentar.

Marta eligiendo semillas con las que experimentar.

Las peques trasteando con las semillas.

Las peques trasteando con las semillas.

 

La flor de las habas

Probablemente las habas sean el cultivo más agradecido de los que he tenido estos meses. Las planté en un buen macetón, las dejé en el exterior y las riego de pascuas a ramos. Y ahí están, más sanas que ninguna otra y a punto de sacar unas cuantas flores.

Esto me lleva a pensar que igual mis hortalizas prefieren que no las cuide…

Para que veáis cómo van las habas, aquí os dejo algunas fotos.

Plantas de habas en el exterior.

Plantas de habas en el exterior.

Varias flores a punto de estallar.

Varias flores a punto de estallar.

Flor asomando, tiene pinta de ser bien chula.

Flor asomando, tiene pinta de ser bien chula.

Para cerrar, aprovecho para enseñaros la evolución de algunas de las otras hortalizas, que van bastante bien.

Rabanitos. Cuarto intento. Esta vez parece que van bien.

Rabanitos. Cuarto intento. Esta vez parece que van bien.

Guisantes creciendo. Seis plantas en forma.

Guisantes creciendo. Seis plantas en forma.

Las acelgas ya están para empezar a cosechar.

Las acelgas ya están para empezar a cosechar.

 

¿Qué nos comeremos primero?

Después de algunos fiascos en casi todo lo que he plantado, hoy toca sacar pecho y mostrar los avances, que hay algunas plantas que van viento en popa a toda vela. Si nada se tuerce, en breve estaremos hincándole el diente a alguna de las verduras más pintonas. La duda es, ¿cuál será la primera en caer?

Tiene pinta de que nos vamos a estrenar con una escarola. Ésta es la más desarrollada, pero hay otras tres o cuatro que no le van a la zaga… ¡ensalada!

¡Quita las zarpas de mi escarola!

¡Quita las zarpas de mi escarola!

La otra opción más cercana parece que son las acelgas. Y si no, atención a la evolución del 27 de noviembre…

Acelgas requetebien.

Acelgas requetebien.

Al 12 de diciembre, ¡ole mis acelgas!

Acelgas XL.

Acelgas XL.

Y así, como que estén a la vista para zampar en breve… pues nada más, la verdad. Pero bueno, hay otras cuentas que van bien, como las zanahorias, las habas, o la última tanda de ajos.

¡Ah! Y que no se me olvide el sorpresón de la semana pasada. Una de las plantas de judías verdes, que están las pobres moribundas, en un último estertor eruptivo, ¡ha soltado un par de judías! Son pequeñas, pero coñe, son judías y habrá que hacer algo con ellas, ¿alguien tiene alguna receta de un pincho -uno, no dos- bueno bueno con judía verde? Se agradecería…

No son los pendientes de Cris, ¡son judías verdes!

No son los pendientes de Cris, ¡son judías verdes!

También he vuelto a sembrar rabanitos, a ver si con el consejo de no inundarlos en exceso soy capaz de que se desarrollen. Vamos por el cuarto intento, pero no desespero…

Cuarta generación de rabanitos.

Cuarta generación de rabanitos.

Por último, un repaso rápido a las cebollas y los puerros, que van como un tiro. Solo se diferencian por el modelo de peinado que me llevan: los puerros van rollo engominados, bien de punta y ordenaditos, mientras que las cebollas se han desmelenado en plan metalero y están desgreñadas.

Y para seguir el ciclo, he plantado otros dos semilleros con más cebollas y puerros, así con suerte vamos teniendo siempre unas cuantas por tandas.

Elegantes puerros de peinado impecable.

Elegantes puerros de peinado impecable.

Cebollas melenudas.

Cebollas melenudas.

Más cebollas y puerros.

Más cebollas y puerros.

 A este paso, el siguiente post lo hago con mi cara zampando a dos carrillos. ¡Hasta la próxima!

 

Crece que te crece

Como comentaba en el último post, la realidad del huertico es que en estos momentos no necesita excesivos cuidados. Las plantas van a su rollo, creciendo tranquilamente y sin necesidad de mucho riego. Pero la verdad es que la mayoría de las plantas están creciendo bien, salvo los rábanos que andan más mustios que Bustamante después de cortar con su novia.

Las que están en semillero, cebollas y puerros, van despacio pero seguras. Sobre todo las cebollas, que han pegado un buen estirón en la última semana y se van venciendo hacia los lados. Dos se pocharon, así que de momento siguen compitiendo 38 plantas. Si salen todas adelante vamos a tener para unos buenos sofritos, más si contamos a los puerros, que son 37 supervivientes.

Semillero de puerros y cebollas, ¡esto marcha!

Semillero de puerros y cebollas, ¡esto marcha!

Las escarolas parece que también se van recuperando desde que las puse a la sombra en parte de atrás. Aquí un la que mejor va, el resto a la zaga, salvo una que entró a boxes para nunca más salir.

Escarola prometedora.

Escarola prometedora.

Los experimentos vistos en La huertina de Toni van bien también. Los pipos de aguacate empiezan a agrietarse, mientras que la piña muestra nuevos brotes verdes. Eso sí, el agua de la piña huele a ¡diossantoestoquéascoes!

Los experimentos, compartiendo espacio con otras planticas

Los experimentos, compartiendo espacio con otras planticas

Las judías verdes me despistan. Bueno, casi todas, que una ha caído en acto de servicio y tengo reemplazarla. El resto combinan zonas de la planta bastante mustias (sobre todo hojas) con otras más verdes y sanotas. Incluso han asomado algunas florecillas la mar de simpáticas.

Flor de judía, emana simpatía... lara la la...

Flor de judía, emana simpatía… lara la la…

Los ajos, mmm… creo que la primera remesa está acabada, y me temo que ha sido por exceso de riego. Pocheishon, pocheishon… así que planté otro par y estoy controlando más el tema del agua. Estos parece que van mejor.

Ajos repochos.

Ajos repochos.

Las zanahorias han sido la gran alegría últimamente. No sólo las que he sembrado directamente en maceta (para no tener que trasplantarlas, que parece que no les iba muy bien) sino las que sufrieron el proceso de trasplante. Están verdes y bien frondosas. De hecho, en breve les toca el aclareo para hacer hueco. Pintan bon.

Zanahorias trasplantadas que empiezan a crecer.

Zanahorias trasplantadas que empiezan a crecer.

Zanahorias en maceta, ¡¡a tope!!

Zanahorias en maceta, ¡¡a tope!!

Mi mayor frustración están siendo los rábanos. Se supone que a los 40 días estaban listos, pero los míos ni por asomo. Los trasplantados palmaron, los que sembré en plan bosque están para el arrastre, y sólo la tanda que sembré en hileras parece que puede tener algo de futuro. Pero ya no tengo mucha esperanza en ellos, la verdad…

Talado el bosque, se han ido al carajo los que quedaron.

Talado el bosque, se han ido al carajo los que quedaron.

Rábanos en hilera, ¿sobrevivirán?

Rábanos en hilera, ¿sobrevivirán?

Dejo para el final mi favorita, ¡la acelga! Después de morir unas cuantas y de no dar un duro por ellas, parece que cambio de clima hacia el fresquete les han venido de perlas. Están creciendo a un ritmo tal, que si acercas la oreja las oyes desarrollarse, ¡son una pasada!

Acelgas requetebien.

Acelgas requetebien.

Y hasta aquí la actualización. Lo siguiente creo que va a ser reponer la judía que palmó y sembrar más cebollas y puerros, para ir escalonando su producción. ¡Seguiré informando!

 

Repicado puerros y más aclareo rábanos

Ya tocaba sacar a los puerros de su bol de McDonald’s, no fuera a entrarles complejo de Big Mac, así que esta tarde, con ayuda de Alex, les hemos hecho el repicado correspondiente.

Semillero listo para recibir a los puerros.

Semillero listo para recibir a los puerros.

Hemos llenado el semillero de sustrato y con cuidado hemos ido plantando los puerros que más nos gustaban. Sorprendente las pedazo raíces que tenían para ser tan poquilla cosa.

Alex, repicando los puerros, ¡vaya maña!

Alex, repicando los puerros, ¡vaya maña!

Alex ha plantado el doble que yo, quizás porque sus dedos finos trabajan mejor para estos mini espacios…

Detalle de Alex con el repicado.

Detalle de Alex con el repicado. Uñas negras para Halloween.

Nos ha llevado un buen rato, porque es una labor trabajosa, pero al final ha quedado el semillero lleno con cuarenta proyectos de puerro.

El semillero de Alí Babá y sus cuarenta puerros.

El semillero de Alí Babá y sus cuarenta puerros.

La pena, como siempre en estos casos, ha sido tirar otros tantos buenos puerrillos, pero es que no había espacio para más. Una lástima ;(

Los caídos en acto de servicio.

Los caídos en acto de servicio.

Una vez terminado el repicado, lo más importante, regar abundantemente para que sufran lo menos posible… aunque salir de un bol de McDonald’s debe ser beneficioso en cualquier caso, aún sin riego. Para ello hemos aprovechado para estrenar mi ¡nueva regadera! Cortesía de mi señora esposa, y mucho mejor que la anterior por tener la tapa de agujerillos, que con la otra estaba haciendo unos estropicios de cuidado con semejante chorrazo.

También le hemos puesto compos de guano, un nutriente que debería semtarles bien a todas las plantas, ya que después de un mes y medio, es probable que la tierra en la que están haya ido perdiendo propiedades. He ido a Fronda con idea de comprar humus de lombriz líquido, que es lo que veo que usan en los vídeos de youtube, pero no tenían, así que me han recomendado esto otro, a base de cagadas de pingüino… WTF!

Regadera atómica y bebedizo de zurullos pingüiniles.

Regadera atómica y bebedizo de zurullos pingüiniles.

Para cerrar la tarde, Alex se ha encargado de talar el bosque de rabanitos y dejar los necesarios nada más, a ver si se desarrollan con más espacio.

Aclareo del bosque de rabanitos. Al fin les entra el sol.

Aclareo del bosque de rabanitos. Al fin les entra el sol.

Pues esto ha sido todo por hoy. Contento del repicado de los puerros y de estrenar regadera, pero sobre todo de haber echado la tarde con Alex de colaboradora. Si un día prueba los puerros y le gustan ya sería todo un triunfo ;)

 

Estado de la nación hortelana

Hace poco más de mes y medio que arrancó este proyecto hortícola experimental. Como ahora estoy en fase observadora, ya que ni tengo hueco para plantar más, ni tocan labores de aclareo o repicado urgentes, pues por pasar el rato dejo aquí un estado de la nación hortelana.

En líneas generales estoy encantado, entretiene bastante a la par que relaja, y como no hay que dedicarle demasiado tiempo, pues se lleva bien.

Y como diría Jack el Destripador, vayamos por partes:

Los rabanitos están en fases diversas: los primeros que planté, tienen toda la pinta de que el trasplante no les vino bien. De hecho deberían estar ya como para la recogida, aunque me temo que va a ser para tirarlos y hacer hueco. Pintan a fiasco.

Los que sembré a boleo en esa misma cesta han crecido mucho y están muy alargados, lo cual desconozco si es bueno o no. Les he hecho un aclareo, pero tienen tal revoltijo que no sé en qué terminarán. Pintan a qué sé yo.

Los que sembré en el recipiente de corcho están bonicos (los que sobrevivieron al ataque del terrorífico gusano mutante cabr*n), con un tallo muy rojo que si todo va bien debería hincharse hasta formar rabanicos comestibles. Aunque llevan tiempo en esa misma fase. Pintan bien.

El bosque de rábanos en primer plano, los cuasifiambres al fondo.

El bosque de rábanos en primer plano, los cuasifiambres al fondo.

Estos andan sacando más hojas y con buen color.

Estos andan sacando más hojas y con buen color.

Las cebollas andan todas en sus semilleros individuales, después de haberlas sembrado en grupos también en el semillero y de haberles hecho el repicado. Están todas bastante sanotas y bien erguidas, lo que me da buena esperanza de que sigan su curso. Pintan bien.

Las cebollas en sus semilleros individuales, ¡firmes!

Las cebollas en sus semilleros individuales, ¡firmes!

 

Los puerros siguen tranquilamente en su bol de ensalaba del Mc Donald’s. Ahí los sembré y de momento ahí seguirán unos días más, hasta que me de la vena y les haga el repicado como a las cebollas. Parecen tranquilos y no se quejan. Pintan bien.

Los puerros a su rollo, como buenos colegas.

Los puerros a su rollo, como buenos colegas.

 

Las judías verdes han pasado por varias etapas: tras sembrarlas en tetra bricks salieron y se desarrollaron a toda leche; una vez pasadas a su cesto definitivo empezaron a tirar para arriba como posesas hasta que les puse los tutores y se enredaron como si no hubiera mañana. De sopetón se les pusieron las hojas amarillas, ¡alerta centinela!, pero después de quitarle las hojas pochas parece que se han recuperado y siguen su crecimiento. La buena señal es que las hojas superiores siguen saliendo y tienen un color muy verde. Pintan regular tirando a bien.

Las judías verdes, ¡hasta el infinito y más allá!

Las judías verdes, ¡hasta el infinito y más allá!

 

Las habas han sido las últimas en llegar, y además están castigadas fuera de la zona cerrada, ahí solas. No es que se hayan portado mal, pero no había sitio y al parecer aguantan bien el frío, así que fuera andan. Tardaron en asomar, pero llevan un ritmo genial  y parecen las plantas más sólidas de todas. Ahora tengo el problema de que en la misma maceta han germinado y crecido las seis semillas, así que igual toca diezmarlas para que se queden dos o tres con todo el territorio. Pintan bien.

Habas, sanas y sin dar guerra.

Habas, sanas y sin dar guerra.

 

Los experimentos con la piña y los aguacates ahí van, en sus cuencos, bebiendo agua poco a poco y decidiendo si tiran o no. Los aguacates hace un tiempo que han empezado a agrietarse, lo cual creo que es buena señal de que puede empezar a asomar la planta, mientras que la piña parece ir también bien, porque aunque las hojas de fuera están bastante secorras, las de dentro están muy verdes y con buen aspecto. Pintan bien.

La piña y los pipos de aguacate, lentos pero seguros.

La piña y los pipos de aguacate, lentos pero seguros.

 

Los espárragos son los que me tienen más desconcertado, porque no tengo ni pajolera idea de qué hacer con ellos. Siguen en su semillero y parecen estar a gusto, pero por lo poco que he encontrado en internet, no sé si les toca trasplante, cuándo o en qué condiciones. Tendré que seguir investigando cuál es su proceso vital. Pintan qué sé yo.

Arbolillos de espárrago, ¿qué será de vosotros?

Arbolillos de espárrago, ¿qué será de vosotros?

 

Las acelgas son las que peor lo llevan. Desde el trasplante no levantan hoja. Varias de ellas se han pochado del todo, otras han tenido hojas amarillentas que he tenido que quitar, y sólo unas pocas parecen tener el aspecto adecuado. La caja que tiene a la mayoría no puede presentar peor aspecto, un drama. Pintan a fiasco.

Puf, qué desolación de cesto...

Puf, qué desolación de cesto…

 

Los ajos también me tienen con la mosca detrás de la oreja. Al germinar salieron todos con mucha fuerza, creciendo bastante rápido salvo uno de ellos, que salió, vio el percal, y se metió para dentro de nuevo para nunca más salir. Después de haber brotado fuerte y rápido, llevan una racha pelín estancados, e incluso uno de ellos parece tristón y con ganas de dejar de luchar. Pintan qué sé yo.

Ajos algo estancados en su crecimiento.

Ajos algo estancados en su crecimiento.

 

Las zanahorias tampoco me dan muy buenas vibraciones. Las que trasplanté a las dos macetas tienen todas las papeletas de no triunfar. Han mutado sus plantas, pero son realmente enanas y no parece que avancen. Pintan a fiasco.

Las que dejé en el semillero, sin embargo, están algo más saludables, y ya puestos, he sembrado unas pocas más en una maceta, a ver qué tal. Pintan a qué sé yo.

Zanahorias en ramilletes, no tienen mal aspecto pero no crecen.

Zanahorias en ramilletes, no tienen mal aspecto pero no crecen.

 

Las escarolas, por último, no tienen mal aspecto, pero no crecen mucho. Igual es que tardan en coger su ritmo después del efecto del trasplante, porque van sacando nuevas hojillas y tienen bastante buen color, pero con un tamaño mini aún. Ayer pasé 8 de las 11 a la parte de atrás de la casa, a ver si la sombra les va mejor como parece que debe ser. Pintan bien.

Las escarolas parecen haber arraigado bien en sus macetas.

Las escarolas parecen haber arraigado bien en sus macetas.

 

Y esto es todo por el momento. Ahora toca comprar humus liquido para aportarles nutrientes en los siguientes riegos (¡como el kiko se van a poner!) y seguir atentos.