Mantenimiento en el huertico

Este domingo, con la ayuda de Alex, me he dedicado a pasar la ITV del huertico: chapa, pintura y cambio de filtros. Algunas plantas necesitaban una puesta a punto, otras directamente irse a tomar viento fresco, así que hemos aprovechado que hacía buen día y nos hemos liado a ello.

Lo primero que he hecho, guantes mediante, ha sido limpiar las acelgas de pulgón. Se ve que al recolectar el otro día unas buenas hojas, la planta está más débil, o más sexy, o más propensa… qué sé yo… el caso es que tenían bastante pulgón todas ellas. Ya tenía comprado un tratamiento de hace un tiempo, así que ha sido preparar la mezcla y, con bastante paciencia, aplicarla en todas las hojas.

Tratamiento listo.

Tratamiento listo.

Pulgones a mí...

Pulgones a mí…

Lo siguiente ha sido abordar el tema de los rabanitos. Se supone que es el cultivo más fácil y rápido, pero yo llevo cuatro de cuatro fiascos. O compré las únicas semillas que no se transforman en rábanos o no tengo ni pajolera de cultivarlos, pero el caso es que otra vez agua. En este caso han llegado a crecer bastante las plantas, pero se estancaron hace un tiempo y nada, no evolucionan. Cortamos de raíz y a otra cosa.

Rábanos alicaidos.

Rábanos alicaidos.

Rábanos eliminados.

Rábanos eliminados.

Más fiascos. Las semillas frutales que intenté germinar, en concreto de manzana, pera y mandarina, niet. Caca para mí. Así que otras que han ido a la basura. La siguiente vez voy a intentarlo con el método de la servilleta, que en tierra no me han funcionado.

Semillas de manzana, pera y mandarina, para el niño y la niña...

Semillas de manzana, pera y mandarina, para el niño y la niña… siempre que quieran meter la mano en la basura.

La hierbabuena también necesitaba un repasito, para ser sinceros. Era tocarla y caérsele cinco o seis hojas. Tijeras en mano le pegamos una buena poda (esta vez a cargo de Alex). Mucha hoja mustia y algunas blanquecinas con algún tipo de enfermedad, pero anda que una buena tijera no pueda solucionar. Y que no cunda el pánico, que están llenas de brotes y hojas jóvenes, así que no parece peligrar su futuro y aún no debe pasar a llamarse hierbamala.

Hierbabuena con necesidad de cortar puntas, teñir y marcar.

Hierbabuena con necesidad de cortar puntas, teñir y marcar.

Algunas hojas con muy mal aspecto.

Algunas hojas con muy mal aspecto.

Y ya que estábamos en plan destructor, decidimos reducir la superpoblación de perejil, que por otro lado tampoco es que le demos mucha salida en casa. De dos macetas repletas hemos dejado dos plantitas en pequeñas macetas y otras dos juntas en una mayor. Y que den las gracias, que a punto estuve de mandarlas todas a freir. Buenas raíces calzaban, eso sí.

Macetas plagadas de perejil.

Macetas plagadas de perejil.

Alex después del repicado del perejil.

Alex después del repicado del perejil.

A la piña también la hemos sacado para que le diera un poco el aire, y mientras miraba hacia otro lado, le hemos rapado las puntas más pochillas para que siga en forma. Ni se ha quejado.

Piña previo paso por una pequeña poda de saneamiento.

Piña previo paso por una pequeña poda de saneamiento.

Luego le hemos pegado un buen riego a todas las plantas, esta vez con su dosis de caca de pingüino, para que se alimenten como es debido. Es regarlas con esto y se ponen como motos.

Alex regando a conciencia.

Alex regando a conciencia.

Por último, las peques se han dedicado a empezar un par de experimentos de un proyecto de huertico que le han regalado a Alex por su cumple y que viene equipado a tope, con sus semillas, vasitos de germinación, pastillas de turba, etc… una chulada.

Alex preparando semillas para germinación.

Alex preparando semillas para germinación.

Marta eligiendo semillas con las que experimentar.

Marta eligiendo semillas con las que experimentar.

Las peques trasteando con las semillas.

Las peques trasteando con las semillas.

 

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Repicado puerros y más aclareo rábanos

Ya tocaba sacar a los puerros de su bol de McDonald’s, no fuera a entrarles complejo de Big Mac, así que esta tarde, con ayuda de Alex, les hemos hecho el repicado correspondiente.

Semillero listo para recibir a los puerros.

Semillero listo para recibir a los puerros.

Hemos llenado el semillero de sustrato y con cuidado hemos ido plantando los puerros que más nos gustaban. Sorprendente las pedazo raíces que tenían para ser tan poquilla cosa.

Alex, repicando los puerros, ¡vaya maña!

Alex, repicando los puerros, ¡vaya maña!

Alex ha plantado el doble que yo, quizás porque sus dedos finos trabajan mejor para estos mini espacios…

Detalle de Alex con el repicado.

Detalle de Alex con el repicado. Uñas negras para Halloween.

Nos ha llevado un buen rato, porque es una labor trabajosa, pero al final ha quedado el semillero lleno con cuarenta proyectos de puerro.

El semillero de Alí Babá y sus cuarenta puerros.

El semillero de Alí Babá y sus cuarenta puerros.

La pena, como siempre en estos casos, ha sido tirar otros tantos buenos puerrillos, pero es que no había espacio para más. Una lástima ;(

Los caídos en acto de servicio.

Los caídos en acto de servicio.

Una vez terminado el repicado, lo más importante, regar abundantemente para que sufran lo menos posible… aunque salir de un bol de McDonald’s debe ser beneficioso en cualquier caso, aún sin riego. Para ello hemos aprovechado para estrenar mi ¡nueva regadera! Cortesía de mi señora esposa, y mucho mejor que la anterior por tener la tapa de agujerillos, que con la otra estaba haciendo unos estropicios de cuidado con semejante chorrazo.

También le hemos puesto compos de guano, un nutriente que debería semtarles bien a todas las plantas, ya que después de un mes y medio, es probable que la tierra en la que están haya ido perdiendo propiedades. He ido a Fronda con idea de comprar humus de lombriz líquido, que es lo que veo que usan en los vídeos de youtube, pero no tenían, así que me han recomendado esto otro, a base de cagadas de pingüino… WTF!

Regadera atómica y bebedizo de zurullos pingüiniles.

Regadera atómica y bebedizo de zurullos pingüiniles.

Para cerrar la tarde, Alex se ha encargado de talar el bosque de rabanitos y dejar los necesarios nada más, a ver si se desarrollan con más espacio.

Aclareo del bosque de rabanitos. Al fin les entra el sol.

Aclareo del bosque de rabanitos. Al fin les entra el sol.

Pues esto ha sido todo por hoy. Contento del repicado de los puerros y de estrenar regadera, pero sobre todo de haber echado la tarde con Alex de colaboradora. Si un día prueba los puerros y le gustan ya sería todo un triunfo ;)

 

Repicado de las cebollas

Hoy a tocado una labor coñazo de pelotas laboriosa, como es el repicado de las cebollas. La cosa consiste en algo muy sencillo: separar las plantas que han ido saliendo agrupadas al sembrarlas en grupos y meter cada una en un semillero independiente para que puedan ir creciendo sin pegarse con sus compañeras… que son cebollas y luego lloran.

Aquí van un par de fotos de cómo han quedado, unas en semillero, el resto en vasitos de yogurt. Ahora pasarán un tiempo ahí, y si la cosa va hacia delante, el siguiente paso será trasplantarlas a su lugar definitivo. Veremos a ver…

Repicado de cebollas, todas estas, al semillero.

Repicado de cebollas, todas estas, al semillero.

 

Repicado de cebollas en vasos de yogurt.

Repicado de cebollas en vasos de yogurt.